Un robot que lanza pelotas a más de 110 kilómetros por hora, atrapa objetos en movimiento y utiliza un bate con sorprendente coordinación ya es una realidad. Se llama AthenaZero y fue desarrollado por investigadores del Robotics and AI Institute (RAI), quienes buscan superar uno de los mayores desafíos de la robótica moderna: conseguir que las máquinas realicen movimientos rápidos y precisos mientras interactúan físicamente con su entorno. El sistema fue presentado en una investigación publicada en la revista científica Science Robotics y utiliza el béisbol como escenario experimental para demostrar sus capacidades. Sin embargo, su verdadero objetivo no es competir contra deportistas profesionales, sino desarrollar robots más ágiles, adaptables y capaces de manipular objetos en situaciones impredecibles.
AthenaZero: el robot que puede lanzar pelotas a más de 110 kilómetros por hora AthenaZero cuenta con un torso central, dos brazos articulados y manos robóticas diseñadas para ejecutar movimientos coordinados. Durante las pruebas, los investigadores evaluaron tres habilidades fundamentales del béisbol: lanzar, atrapar y batear. Los resultados fueron sorprendentes. El robot consiguió lanzar una pelota a aproximadamente 113 kilómetros por hora , una velocidad comparable con la de algunos jugadores aficionados.
También logró atrapar pelotas que viajaban a unos 66 kilómetros por hora y acertó el 82% de sus intentos de bateo durante una prueba de laboratorio. Estas capacidades fueron demostradas en condiciones controladas y a distancias relativamente cortas, por lo que todavía no equivalen al desempeño completo de un jugador profesional. © RAI Institute Youtube. El secreto está en unas articulaciones que imitan el movimiento humano La principal innovación de AthenaZero no se encuentra únicamente en su programación, sino en su diseño mecánico. A diferencia de numerosos robots industriales, construidos para realizar movimientos rígidos y repetitivos, este sistema utiliza articulaciones capaces de responder de manera controlada cuando reciben fuerzas externas.
Los investigadores trabajaron especialmente en reducir su inercia efectiva, es decir, la resistencia que presentan sus brazos cuando deben acelerar o cambiar de dirección. Gracias a este diseño, AthenaZero puede reaccionar rápidamente sin perder la capacidad de ejercer fuerza. Su arquitectura consigue una masa efectiva en los extremos de los brazos aproximadamente diez veces menor que la de algunos manipuladores robóticos convencionales, acercándose a las características de las extremidades humanas. Por qué los científicos eligieron el béisbol para ponerlo a prueba El béisbol representa un desafío ideal para evaluar la coordinación de un robot.
Lanzar una pelota requiere combinar velocidad, fuerza y precisión. Atraparla implica anticipar su trayectoria y controlar el impacto. Batear resulta todavía más complejo, porque exige coordinar ambos brazos y ejecutar un movimiento en el instante adecuado. Los investigadores utilizaron estas actividades para comprobar si AthenaZero podía responder a situaciones dinámicas donde pequeñas diferencias de tiempo pueden determinar el éxito o el fracaso.
Una tecnología que podría transformar el futuro de los robots Aunque las demostraciones deportivas resultan llamativas, las aplicaciones potenciales de AthenaZero van mucho más allá del béisbol. Su diseño podría contribuir al desarrollo de robots capaces de manipular objetos delicados, responder a movimientos inesperados y realizar tareas que requieren combinar fuerza con precisión. El siguiente desafío será demostrar que estas capacidades pueden trasladarse a situaciones cotidianas menos controladas. Por ahora, AthenaZero representa un avance hacia una nueva generación de máquinas que no solo ejecutan instrucciones programadas, sino que pueden adaptarse físicamente a las fuerzas y movimientos del mundo real.
Fuente: Infobae.