“ El medioambiente es un patrimonio común de la humanidad, no un escenario de rivalidades, un instrumento de presión política ni una víctima de cálculos económicos y militares a corto plazo ”, ha denunciado el ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Seyed Abás Araqchi, durante la conferencia internacional ‘Ecocidio: el crimen de guerra silencioso’, celebrada este domingo en Teherán, capital persa. En su intervención, el jefe de la Diplomacia iraní ha advertido de las graves consecuencias medioambientales de los conflictos armados y ha exigido que los responsables de la destrucción de los ecosistemas rindan cuentas por sus actos. Asimismo, ha defendido la necesidad de adoptar medidas internacionales concretas para combatir estos crímenes, más allá de las meras expresiones de preocupación. Irán: derrame de crudo en Qeshm resulta de agresión militar extranjera Araqchi ha explicado que el término ecocidio es estructuralmente similar al genocidio y representa un concepto que va más allá de un crimen de guerra contra el medio ambiente, recalcando que la destrucción del medio ambiente durante la guerra no es simplemente una preocupación ecológica, sino que está directamente relacionada con el derecho a la vida, la salud pública, la seguridad alimentaria, la paz y la seguridad internacionales y los derechos de las generaciones futuras.
Para ilustrar el alcance de esta devastación, el ministro ha citado la Franja de Gaza, donde el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) ha documentado daños sin precedentes, entre ellos la destrucción de olivares y la contaminación del agua y el suelo. También ha mencionado el Líbano, donde los incendios han arrasado bosques y decenas de miles de olivos. La guerra de EEUU contra Irán deja una grave huella ambiental | HISPANTV La agresión de EE.UU. e Israel contra Irán ha dejado una huella tóxica en la región, mientras el medio ambiente se ha convertido en una víctima silenciosa de la guerra. En cuanto a Irán, Araqchi ha recordado que el PNUMA confirmó en marzo de 2026 la liberación de sustancias peligrosas como consecuencia de los ataques contra instalaciones petroleras, que provocaron el fenómeno conocido como “lluvia negra” sobre Teherán.
Estos episodios, según ha destacado, evidencian que los efectos medioambientales de las agresiones militares pueden perdurar mucho después del fin de las hostilidades. Araqchi ha enfatizado que estas consecuencias van mucho más allá de las pérdidas económicas, imponiendo costos a largo plazo para la salud y el medio ambiente a la población civil, los niños y las generaciones futuras. Ante esta situación, el canciller iraní ha planteado tres prioridades para la cooperación internacional: reforzar los marcos jurídicos y establecer criterios claros para identificar los casos graves de destrucción medioambiental; crear mecanismos científicos e imparciales que documenten los daños causados por los conflictos armados; y promover la cooperación regional e internacional para prevenir nuevas devastaciones, restaurar los ecosistemas y apoyar a los países afectados. Irán exige incluir protección ambiental en la futura administración de Ormuz Araqchi ha reafirmado el respaldo de Irán al reconocimiento del ecocidio como un crimen internacional independiente y ha expresado la disposición de Teherán a contribuir a este objetivo mediante sus capacidades científicas, jurídicas y diplomáticas.
Además, ha considerado que la próxima Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP31) constituye una oportunidad para sensibilizar a la comunidad internacional sobre las consecuencias ecológicas de los ataques militares. “ No debemos permitir que los agresores eludan su responsabilidad por sus actos criminales ”, ha recalcado el ministro iraní, al insistir en la necesidad de garantizar que los responsables de la destrucción medioambiental respondan ante la comunidad internacional. Irán alerta a la ONU sobre el riesgo ambiental del despliegue militar de EEUU Marea negra tras ataques de EEUU e Israel asfixia santuario de tortugas en Golfo Pérsico zbg/msm