El Sevilla, como en el RCDE Stadium, dejó escapar el triunfo ante el Levante en un final loco después de ponerse 0-2 y tras un descuento en el que pasó de todo (tres goles y una expulsión) y que salvaba al equipo de Luis Castro, que de perder hubiese caído a plazas de descenso. El Sevilla salió decidido a resolver rápido y muy pronto se puso por delante. Primero avisó con una ocasión de Félix Correia, que disparó a las nubes con todo a favor a los cinco minutos. Fofana y Robbie Ure le creaban muchos problemas a la defensa granota, que se empeñaba a desafiar la presión de los blancos y el escocés cazó la segunda en el minuto diez.
Un fallo en la entrega del joven Ndukwe la aprovechó el punta sevillista para sortear a Ryan en su salida y marcar casi a placer. Si ya el Sevilla mandaba, con el marcador a favor se hizo más fuerte en el centro del campo, una zona en la que tenía superioridad numérica y física con tres jugadores de gran despliegue como Agoumé, Kochorashvili, que volvía a la que fue su casa, y Fofana. Al Levante le era imposible progresar. Un disparo lejano de Dela fue la única ocasión de cierto peligro de los locales ante un Sevilla que se pudo ir al descanso con algún gol más, pues Juan Iglesias, otra vez Ure y Miguel Sierra estuvieron cerca de marcar.
Esa sensación de dominio se acrecentó en los primeros compases de la segunda parte. Miguel Sierra estrellaba un balón en el larguero y muy poco después el joven extremo metía un balón con calidad en el área, Ure cabeceaba hacia atrás y Félix Correia remataba solo para hacer el 0-2. Cordero Vega en primera instancia no dio gol por fuera de juego, pero el VARvalidó la acción. El 0-2 le ponía ya las cosas muy difíciles al Levante, que, sin embargo, se rebeló con casta.
Con Thiago y Ratkov intentó Luis Castro activar su ataque y la fórmula tardó poco en hacer efecto. El gol de Iván Romero rematando un balón que rozaba en Kike Salas metía de nuevo en el partido al Levante, que ahora sí tenía el apoyo de una grada que veía a los suyos con posibilidades de remontar o al menos empatar. Y el cuadro granota se lo fue creyendo. Se acercó al 2-2 en dos acciones de Brugué en las que se encontró con Vlachodimos.
Pero la locura llegó en el descuento, un largo periodo de prolongación en el que pasó de todo. El Levante empató en el 92 ante la desesperación andaluza. Un zapatazo de Dela hacía explotar el Ciutat de Valencia, mientras el Sevilla veía cómo se le podía escapar otro triunfo como en Cornellá. Hasta que Isaac arrancó en una contra para meter un zurdazo tremendo para sorprender a Ryan.
El lebrijano era expulsado al ver la segunda amarilla por mandar callar a la grada y aquello sería fatal para los suyos. En un rebote el Levante volvía a empatar por medio de Ndukwe tras varios rebotes en el área.