Imaginar un automóvil eléctrico que recupere energía mientras circula, sin necesidad de detenerse para conectarlo a un cargador, podría dejar de ser ciencia ficción. Honda está trabajando en una tecnología que transforma las carreteras en sistemas de suministro eléctrico capaces de alimentar vehículos en movimiento. La compañía japonesa, en colaboración con Taisei Corporation y Taisei Rotec, anunció avances en el desarrollo de un sistema de transferencia inalámbrica de energía que podría cambiar la forma en que se utilizan los vehículos eléctricos, especialmente en el transporte de mercancías. Cómo funciona la carretera que carga vehículos sin cables La tecnología, denominada Dynamic Wireless Power Transfer (DWPT), utiliza un principio similar al de los cargadores inalámbricos de teléfonos inteligentes, pero adaptado a vehículos en movimiento.
El sistema incorpora unidades transmisoras de energía bajo la carretera , conocidas como Ground Assembly (GA), mientras que los vehículos cuentan con receptores denominados Vehicle Assembly (VA), instalados en su parte inferior. Cuando un automóvil circula sobre estas unidades, las bobinas instaladas bajo el pavimento generan un campo magnético que permite transferir energía hacia el receptor del vehículo. De esta manera, la electricidad llega al automóvil sin conexiones físicas y puede utilizarse para alimentar sus sistemas o recargar su batería. Honda trabaja con una potencia máxima instantánea de hasta 150 kW por unidad transmisora, una capacidad especialmente relevante para vehículos comerciales de gran tamaño. © Stellantis Youtube.
Una tecnología que podría reducir las paradas para recargar Uno de los principales objetivos del proyecto es disminuir la dependencia de las estaciones de carga convencionales. Para los camiones eléctricos que recorren largas distancias, recibir energía durante el trayecto podría reducir los tiempos de inactividad y mejorar la eficiencia de las operaciones logísticas. Además, esta tecnología podría permitir que algunos vehículos utilicen baterías más pequeñas, reduciendo su peso y la cantidad de materiales necesarios para fabricarlas. Honda también está desarrollando componentes más compactos para facilitar su instalación.
Una de sus innovaciones permite reducir aproximadamente un 30 % el volumen asociado al bobinado de las unidades receptoras, según sus estimaciones. Japón prepara las primeras pruebas en carreteras públicas para 2027 Antes de implementar el sistema comercialmente, Honda y sus socios deben comprobar su funcionamiento en condiciones reales. A finales de 2026 comenzará la construcción de una nueva pista experimental en Japón, donde se analizarán la resistencia de los equipos enterrados, la eficiencia energética y la seguridad frente a posibles emisiones electromagnéticas. Las pruebas también incluirán simulaciones de tránsito intenso y evaluaciones del rendimiento de la transferencia eléctrica a velocidades elevadas.
Posteriormente, las compañías participarán en el proyecto Tateyama, una demostración prevista en la autopista de Tateyama, ubicada en la prefectura japonesa de Chiba, a partir del año fiscal 2027. El futuro de los vehículos eléctricos podría estar bajo el asfalto Aunque el sistema todavía se encuentra en desarrollo, sus posibles aplicaciones van más allá de los automóviles particulares. Honda considera que el transporte comercial y la logística serán los primeros sectores en beneficiarse, debido a sus recorridos frecuentes y elevados requerimientos energéticos. Sin embargo, quedan desafíos importantes, como el costo de instalar la infraestructura, su mantenimiento y la adaptación de los vehículos para recibir energía.
Si las pruebas resultan satisfactorias, esta tecnología podría representar un cambio significativo en la movilidad eléctrica : carreteras capaces de suministrar energía mientras los vehículos continúan su viaje, reduciendo la necesidad de detenerse para recargar. Fuente: 20 Minutos.