En una noche de gala inolvidable impregnada de orgullo nacional y maestría dancística, el Ballet Folklórico Tepenáhuatl celebró oficialmente sus 45 años de trayectoria artística y cultural en la Sala Mayor del Teatro Nacional Rubén Darío (TNRD) . El director del Teatro Nacional Rubén Darío, manifestó: Son el resultado también del compromiso de nuestra revolución en la primera etapa, para promover y a la vez ensanchar el conocimiento de nuestro pueblo alrededor de la danza folklórica La puesta en escena, catalogada como un rotundo éxito, estuvo bajo la dirección general de su fundadora, la insigne maestra Blanca Guardado . El espectáculo conmemorativo reunió en el principal escenario del país a más de 100 artistas , logrando unificar de manera armónica el talento del elenco juvenil, los niveles de iniciación y a invitados especiales pertenecientes a la generación fundadora de la agrupación. La maestra Blanca Guardado expresó: Con mucho amor, nosotros estamos siempre dispuestos al rescate, a la conservación y preservación de nuestra cultura popular.
Siento que mi trabajo no ha sido en vano, que estamos dejando una herencia, que estamos dejando un legado Un despliegue de tradición y música en vivo Fiel a su legado de excelencia, la presentación se caracterizó por la ejecución de música en vivo y el despliegue de un robusto e impecable inventario de trajes tradicionales. A través de complejas coreografías, los asistentes disfrutaron de un viaje por la multiculturalidad de Nicaragua, abarcando desde los sones de marimba del Pacífico y las polkas norteñas, hasta el vigor y la algarabía de los ritmos de la Costa Caribe. Cuatro décadas como escuela viva del folklore Más allá de ser una de las agrupaciones de danza más estables e influyentes de la nación, el Ballet Tepenáhuatl fue reconocido durante la jornada por su rol como escuela viva . A lo largo de más de cuatro décadas, este proyecto ha funcionado como un semillero intergeneracional, forjando a profesionales de la danza, coreógrafos y maestros comprometidos con la preservación de la identidad nicaragüense.
La ovación de pie por parte del público en el Teatro Nacional Rubén Darío reafirmó la vigencia y la trascendencia del Ballet Folklórico Tepenáhuatl como un pilar insustituible del patrimonio cultural de Nicaragua.