EE.UU. deja claro que Europa no es su prioridad: ocupa el cuarto lugar en su agenda de seguridad

EE.UU. deja claro que Europa no es su prioridad: ocupa el cuarto lugar en su agenda de seguridad

EE.UU. instó a sus aliados europeos a ampliar su propia producción de armas para satisfacer su demanda, ya que las fábricas estadounidenses estarán ocupadas en gran medida abasteciendo a su propio Ejército. "Estados Unidos necesita aliados con capacidad de fabricación", aseveró este lunes Matthew Whitaker, enviado de Washington ante la OTAN durante el Foro de Seguridad de Varsovia . Según el alto cargo, el gasto en defensa de Estados Unidos podría alcanzar entre 1 y 1,5 billones de dólares en 2026, lo que limitaría la capacidad de fabricación para los compradores extranjeros. "Y, naturalmente, si contamos con una capacidad de fabricación más avanzada aquí en Europa —si disponemos de una auténtica base industrial de defensa transatlántica—, creo que presenciaremos un crecimiento enorme", explicó. Whitaker afirmó que Europa ocupa el cuarto lugar entre las prioridades de seguridad de Washington, después de la seguridad nacional, el hemisferio occidental y el Pacífico. "EE.UU. no está dando un paso atrás. Simplemente les pedimos que den un paso al frente ellos […] para invertir tanto como nosotros hemos invertido en los últimos 77 años", enfatizó.

Trump lanza dura crítica contra sus aliados europeos: "No tienen un buen ejército" Escasez de municiones EE.UU. ha suspendido o retrasado significativamente la venta y entrega de armas a sus aliados, incluidos varios países europeos y miembros de la OTAN, debido al severo agotamiento de sus reservas militares durante el conflicto con Irán. El Pentágono ha priorizado el suministro de sistemas clave, como los misiles interceptores Patriot, la artillería móvil HIMARS y los misiles de crucero Tomahawk, para sostener sus esfuerzos bélicos en Ucrania y en el conflicto en Oriente Medio. Bajo las normativas del sistema de ventas militares extranjeras, el Gobierno estadounidense ejerce su derecho legal de posponer estos envíos cuando necesita el equipamiento para su propia defensa, dejando a naciones aliadas en una lista de espera indefinida. Esta situación ha generado una profunda preocupación en las capitales europeas, que se enfrentan a la realidad de que no son la prioridad estratégica número uno de Washington.

Con estimaciones que indican que el reabastecimiento de los arsenales estadounidenses podría tardar hasta 42 meses en algunos casos, los países de la OTAN en Europa se ven obligados a replantear su histórica dependencia militar. Como consecuencia, muchas naciones están acelerando su autonomía estratégica, aumentando sus propios presupuestos de defensa y diversificando sus cadenas de suministro con proveedores alternativos para garantizar su seguridad ante un escenario donde el respaldo inmediato de EE.UU. ya no puede darse por sentado .

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