Coches Eléctricos El CEO del Grupo Volkswagen habla claro sobre la crisis del coche europeo: "Este modelo de negocio está bajo una enorme presión" Oliver Blume alerta desde el Salón de París de la situación de los fabricantes europeos ante China y reclama cambios para seguir siendo competitivos. Oliver Blume, CEO del Grupo Volkswagen, alerta de la fuerte presión que afrontan los fabricantes europeos. Samuel Saco 13/10/2026 17:30 Actualizado a 13/10/2026 17:30 Añadir Híbridos y Eléctricos como fuente preferida de Google de forma gratuita. Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.
Activar ahora La industria europea del automóvil atraviesa uno de sus momentos más delicados de las últimas décadas. La presión de los fabricantes chinos, el coste de la transición hacia el vehículo eléctrico y la necesidad de ofrecer coches cada vez más asequibles están obligando a los grandes grupos a revisar sus estrategias. Oliver Blume, CEO del Grupo Volkswagen, ha hablado abiertamente de esta situación durante su intervención en el Paris Automotive Summit, celebrado este martes dentro del marco del Salón del Automóvil de París. Su diagnóstico es especialmente significativo teniendo en cuenta el peso que Volkswagen mantiene en la industria europea.
Blume pide más competitividad, energía más barata y apoyo a la producción europea. Según recoge Reuters, fuente original de estas declaraciones, Blume considera que el modelo de negocio de los fabricantes generalistas europeos se encuentra bajo una “enorme presión” por la creciente competencia procedente de China y por la rápida transformación que está experimentando el mercado. Volkswagen, Stellantis y Renault, en el centro de la presión Blume puso el foco especialmente en Volkswagen, Stellantis y Renault. Los tres grupos concentran conjuntamente más del 60% de la producción de automóviles en Europa, por lo que sus dificultades tienen consecuencias que van mucho más allá de los resultados individuales de cada fabricante.
El problema es que todos ellos necesitan lanzar coches eléctricos más asequibles al mismo tiempo que intentan mantener sus costes bajo control y proteger sus márgenes. Una ecuación especialmente complicada para los fabricantes generalistas, que tradicionalmente trabajan con una rentabilidad menor que las marcas premium. El ID. Tiguan es la última novedad eléctrica de Volkswagen.
A esa presión se suma el rápido crecimiento de los fabricantes chinos. Su presencia ha alcanzado cifras récord precisamente en esta edición del Salón de París, convirtiendo el evento en una demostración del creciente interés de estas compañías por ganar terreno en el mercado europeo. La preocupación no se limita únicamente al precio de los coches importados. Fabricantes como BYD, XPeng o Leapmotor están avanzando también en sus planes de producción europea, una estrategia que puede permitirles esquivar parte de las barreras comerciales mientras aumentan su implantación local.
Blume pide más apoyo a la fabricación europea El CEO del Grupo Volkswagen considera que Europa necesita unas condiciones que permitan a sus fabricantes competir en igualdad de condiciones. Por ello reclama una regulación más flexible y mayores incentivos dirigidos específicamente a la fabricación dentro del continente. Blume ya había defendido en París el principio de “Made in Europe”, una propuesta que pretende vincular determinadas ayudas e incentivos públicos a que una parte significativa de la producción y del valor añadido se genere dentro del continente. Volkswagen está revisando su producción y sus costes para ganar competitividad en sus fábricas europeas.
El directivo considera que las compañías que quieran vender en Europa deberían hacerlo bajo condiciones comparables y contribuir también a generar empleo y actividad industrial en la región. El objetivo es evitar que la transición hacia el coche eléctrico termine debilitando una de las principales industrias europeas. Blume también ha advertido de que el sector no puede seguir confiando en que los beneficios obtenidos mediante las exportaciones financien indefinidamente su transformación. El cambio de equilibrio en China y el crecimiento de sus fabricantes han alterado un modelo que durante años resultó especialmente rentable para los grandes grupos alemanes.
Volkswagen afronta su propia transformación Las palabras de Blume llegan mientras Volkswagen ejecuta una profunda reestructuración para reducir costes y recuperar competitividad. El grupo está revisando su capacidad productiva, simplificando su gama y trabajando para acelerar el desarrollo de nuevos vehículos eléctricos. Blume cree que Europa aún puede reaccionar frente al avance de los fabricantes chinos. China es una de las principales razones de este cambio.
Los beneficios de Volkswagen en ese mercado se han reducido considerablemente durante la última década, mientras los fabricantes locales han ganado protagonismo gracias especialmente al crecimiento del vehículo eléctrico y a ciclos de desarrollo mucho más rápidos. El grupo alemán está intentando aprovechar precisamente parte de ese conocimiento mediante sus alianzas en China. Volkswagen trabaja con XPeng para acelerar el desarrollo tecnológico, mientras Stellantis está siguiendo una estrategia similar con fabricantes como Leapmotor. El reto para Volkswagen y el resto de fabricantes europeos pasa ahora por trasladar esa transformación a coches eléctricos suficientemente asequibles sin deteriorar todavía más su rentabilidad.
Para Blume, conseguirlo requerirá cambios dentro de las propias compañías, pero también un marco industrial europeo que acompañe esa transición. Temas Volkswagen Coches Eléctricos