El equipo que mejor fútbol practica del mundo. Ufano y convencido, el presidente Joan Laporta había proclamado en las horas previas al partido del Barça en Estambul las virtudes del equipo azulgrana. Y Hansi Flick y los suyos se esmeraron en darle la razón apagando el infierno turco con un festival goleador, una auténtica exhibición, ante el Galatasaray. La grandeza de esta plantilla no tiene límites.
Este Barça es insaciable. De 10, que no solo define su juego sino también el numero de victorias consecutivas que lleva hasta ahora. Una contabilidad con un botín goleador sobrenatural. Van 9 goles en dos partidos europeos y 43 en el total de la decena de goles.
No son unas estadísticas más. Es la constatación de que es imparable y el gran candidato a ganar este edición de la Champions. Hasta las remontadas tienen épica. Desconfiado sin embargo, Flick armó un Barça experimentado.
Daba igual la edad del carnet de identidad. En un estadio tan exigente quería gente curtida en grandes batallas. Y bajo esta idea, barajó una nueva delantera. Sentó a Gabriel Jesús y situó a Olmo en la punta de ataque, escoltado por Lamine y Gordon en las bandas y Fermin en la mediapunta.
El partido tuvo de todo y al Barça no le faltó de nada. Pausa para leer el partido, sabiduría para sacar el balón controlado desde atrás, ímpetu para presionar y acierto para marcar. Pero también pasó por apuros ante la inesperada eclosión del Galatasaray que le permitió avanzrse en el marcador. En la primera parte, el Barça trató de mantener la personalidad en todas las zonas del campo.
Fue madurando las jugadas fabricando ocasiones. Primero fue Gordon con un disparo en el área y después otro de Cancelo desde fuera. Ambas encontraron la inspiración del portero. El equipo controlaba el guion y los tempos con vigilancias sobre Osimhen.
Y cuando parecía que los azulgrana sometían a su rival, que ka superioridad era evidente, llegó un desplome inesperado. Primero cayó el tanto de Betrakov, después de un carretón de Leao superando a Eric. Después, un susto morrocotudo con gol de Yilmaz que anuló el VAR por fuera de juego. De repente, na advertencia del Galatasaray que se creció en un momento.
Del 2-0, al 1-0 y de inmediato el 1-1. El decorado cambio haciendo justicia al juego. A punto de cumplirse el tiempo, el Barça generó una nueva oportunidad ofensiva con más ganas que precisión y los rebotes, con Lamine de por medio y la sabiduría de Fermín para salirse del fuera de juego, habilitaron a Cancelo para marcar. Otra vez el alma goleadora del lateral portugués.
La segunda parte siguió los parámetros de la primera, autoridad y criterio, y el Barça, superior, puso las cosas en su sitio. Tardó cinco minutos para que Lamine descorchase su tarro de las esencias, centrase un balón meticuloso y Fermín, de cabeza, remontase el partido. Era el momento de Lamine y el canterano lo sabía bien. Asistió en el 1-2 y también en el 1-3, obra de Gordon de un disparo con la derecha fusilando a Çakir.
Pero la obra de arte estuvo en el pase. Lamine se inventó un magistral dribling de rabona. No marcaba, cierto, pero dejaba destellos de una clase descomunal. Decidió ponerse en modo demoledor y no paró hasta conseguirlo.
La entrada de Adeyemi dio más valor al partidazo del Barça con un cuarto tanto raso y cruzado. El juego del Barça desaloja el Ali Sami Yen. GALATASARAY Çakir, Yilmaz, Davinson Sánchez, Jakobs, Elmali, Lemina (Sara, 59'), Torreira (Nhaga, 81'), Akgün (Oguchukwun, 58'), Batrakov (Sané, 59'), Rafa Leao y Osimhen. FC BARCELONA Joan García, Eric (Bernal, 73'), Cubarsí, Gerard Martín, Cancelo, Rodri, Pedri (Koundé, 73'), Lamine, Fermín (Gavi, 82'), Gordon (Adeyemi, 59') y Olmo (Gabriel Jesus) Goles: 1-0: Batrakov (34'); 1-1: Cancelo (43'); 1-2: Fermín (50'); 1-3: Gordon; 1-4: Adeyemi (66') Arbitro; Marco Guida