El Real Madrid de las remontadas en Champions volvió en Roma

El Real Madrid de las remontadas en Champions volvió en Roma

El Real Madrid de las remontadas, de la locura en Champions ha vuelto. El equipo blanco pasó del desastre en Roma, perdiendo 3-1, darle la vuelta al partido para acabar ganando por 3-4, con tres goles en los últimos ocho minutos de partido. El Real Madrid saltó al césped del Olímpico con una idea de juego clara: balones largos a Vinicius, Diomande y Mbappé. Con Bellingham como guardaespaldas, meter pelotazos a esas tres balas fue la idea del Real Madrid.

Eso de tener el balón y dominar al partido a través de él, sonaba a cosa de otro mundo. Como para Mbappé y Vinicius bajar a defender, no para Diomande. La Roma, viendo el panorama, apretó arriba la salida de balón blanca y con eso, borró del mapa a los de Mourinho ‘La Loba’ salió a morder, a comerse deportivamente a un Real Madrid que ni estaba ni se le esperaba. El equipo blanco se sustentaba en las paradas de Courtois.

Hasta que llegó el minuto 20 cuando De Roon envió un mísil a la portería del belga. El balón dio en Malen y despistó lo suficiente a Courtois que no pudo hacer nada para evitar el 1-0. Una recompensa más que justa para la Roma que lo estaba haciendo todo en el partido. Pero, con el arsenal ofensivo que tenía el Real Madrid en el césped, todo podía pasar.

Y pasó. Mbappé recogió el balón en la medular y disparó desde la frontal para batir a Gollini en el minuto 25. Un gol con suerte, porque el esférico dio en la pierna de Mancini, lo que hizo imparable el disparo de Mbappé . Un 1-1 en el primer disparo del Real Madrid entre los tres palos..

Ese tanto dejó un poco ‘tocado’ al equipo italiano, pero sólo un poco porque volvió a asediar la meta de Courtois, que lo paró todo. El Real Madrid, por su parte, seguía buscando la contra y lo cierto es que llegaba más al área italiana y generaba peligro, pero sin ocasiones claras. Eso le bastó al equipo blanco para llegar al descanso con ese 1-1. El segundo tiempo comenzó con la Roma marcando.

Una pérdida de balón tonta de Vinicius en el centro del campo acabó con el esférico en los pies de Malen, que disparó dentro del área. Valverde se tiró para intentar tapar ese remate. El balón le dio en la pierna y se levantó lo suficiente como pasar por encima de Courtois y convertirse en el 2-1 en el 51'. No acabaron ahí las desgracias para el Real Madrid que vio como en el minuto 57, Malen marcó el 3-1.

Un tanto en el que el VAR corrigió al asistente que lo había invalidado por fuera de juego del propio Malen. La reacción de Mourinho fue quitar a un desaparecido Vinicius y a Dumfries, para poner a Endrick y a Arda Güler, lo que implicó que Valverde, como ante el Villarreal, jugase como lateral. El Real Madrid, porque no le quedaba más remedio, se fue con todo al ataque en busca de la remontada. Mourinho decidió que era el momento de buscar fútbol y puso a Bernardo Silva al lado de Arda Güler en el doble pivote.

El portugués se jugó la carta Espí, que marcó el 3-2 en el minuto 82. Un tanto anulado por el asistente por fuera de juego, pero el VAR le dio validez. El Real Madrid entró en su modo locura en Champions. Endrick marcó el 3-3 en el 85’ y Rüdiger puso el 3-4 en el 90’.

Tres goles nacidos de jugadas de balón parado que le dieron el triunfo al Madrid

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