1-1: La Real trata de controlar y termina perdiendo dos puntos en el 88'

1-1: La Real trata de controlar y termina perdiendo dos puntos en el 88'

La Real trata de controlar y termina perdiendo dos puntos europeos de oro en el 88' REAL SOCIEDAD Un gol de Keita en una falta lateral frustra el plan de los txuri urdin, que se habían adelantado por medio de Turrientes en el 46' y estaban buscando gestionar la ventaja sin locura U. Saint-Gilloise Final 1 1 Real Sociedad Europa League - Fase Grupos J-2 - 15/10/2026 18:45 CEST Unai Valverde Periodista La Real de Matarazzo continúa sin sentirse del todo cómoda sin la locura ofensiva que le caracteriza y, sobre todo, continúa sufriendo una barbaridad gestionando ventajas. Los txuri urdin se dejaron dos puntos de oro en Bélgica ante el Union Saint-Gilloise en el 88', que le complican sobremanera ya pensar en el top 8 de la fase de liga de la Europa League salvo machada. El conjunto realista fue diferente, se intentó adaptar al contexto y al rival, a los diferentes tiempos del encuentro, buscó el control tras ponerse por delante con el gol del revulsivo inmediato Turrientes, que pasaran pocas cosas, lo estaba consiguiendo pero defendió mal una falta lateral que le condenó.

Aunque fue aún más cruel el final con el gol salvado de manera milagrosa por Sylla, sobre la bocina. Uno de seis en Europa, obligación de ganar en Noruega el jueves que viene. Pero primero, Málaga. UNION SG 1 1 REAL SOCIEDAD Ver ficha partido UNION SG: Koffi; Chibani (De Roeve, 63'), Sylla, Havenaar; Patris, Van de Perre, Olaru (Aquino, 71'), Guilherme; Zeneli, Biondic (Keita, 84'), Mofokeng.

REAL SOCIEDAD: Marrero; Zubeldia, Jon Martín, Sarr, Sergio Gómez; Yangel Herrera (Turrientes, 46'), Gorrotxategi; Ochieng (Barrenetxea, 79'), Sucic (Sucic, 68'), Guedes (Marín, 79'); Oyarzabal (Óskarsson, 92'). Goles: 0-1 Turrientes (46'); 1-1 Keita (88'). Árbitro: Goga Kikscheisvili (Georgia). Amonestó a Chibani y al técnico Hubert por los locales y a Sarr por los visitantes.

Den Dreef. Cinco cambios Matarazzo apostó fuerte por la Europa League y optó por los diez futbolistas de campo planteados por MD en la previa, con Zubeldia de lateral derecho, Gorrotxa junto a Yangel, y Ochieng en ataque buscando el espacio con Sucic, Guedes y Oyarzabal. Sin Kubo, una vez más. Y con Marrero en la portería por segundo choque europeo consecutivo.

Cinco cambios respecto al domingo pasado. Creciente control La Real no se sintió del todo cómoda al principio en Den Dreef ante un rival muy mermado por las bajas, hasta el punto de tener únicamente siete suplentes y siendo dos de ellos porteros, pero muy móvil sobre el verde. E intenso. No fue una brillante primera mitad, más bien una batalla táctica muy igualada, pero los txuri urdin fueron claramente de menos a más.

Comenzó apretando más y mejor el conjunto local. Zubeldia libró la amarilla en el segundo 20 por un patadón y sufrió en los primeros minutos pero su mejora se notó después en el juego del equipo, más asentado cerca del descanso. Ochieng fue el jugador más exigido en ese primer tramo, teniendo que ayudar mucho en defensa ante Guilherme y Mofokeng, cerrando por momentos en línea de cinco y en otros casi en un 4-4-2 pero bastante hundido. En el minuto ocho llegó la gran ocasión de la primera mitad con una falta lateral botada por Zeneli, que peinó Sylla en el primer palo, dio en Jon Martín y se paseó por el área hasta tocar con delicadeza en el palo.

Susto inicial. Casi acto seguido se coló en el área por el otro costado Mofokeng, recortó, todo ello demasiado fácil, pero disparó mal con la zurda. Van de Perre también probó fortuna desde la frontal con un chut fuera y Olaru, con un tiro centrado que detuvo Marrero y que fue el único remate a puerta en 45 minutos. Le estaba costando a la Real por los costados, sin poder encadenar pases ni montar ataques.

Pero se fue rehaciendo el equipo con las apariciones puntuales de Gorrotxa, Sucic, Oyarzabal y Guedes, además de Zubeldia en la construcción. Provocando al menos sufrir menos en campo rival y tener más el control. El propio ‘5’ fue el primer rematador txuri urdin con un tiro alto desde fuera del área tras recoger el rechace de un disparo bloqueado de Oyarzabal, que había hecho un control y un giro tan magníficos como difíciles en una buena acción por la izquierda con Guedes. Mofokeng iba a volver a avisar justo después colándose en el primer palo a desviar hacia fuera un centro raso después de una pérdida de Sergio Gómez.

Era el minuto 20 y, a partir de ahí, apenas llegaron de nuevo y fue la Real quien trató de atacar, aunque sin éxito. Mucho más tanteo hasta el descanso, sin acciones de peligro. Ni un minuto necesitó Pese a la mejora, entendió ‘Rino’ que necesitaba más balón y capacidad de encontrar espacios y dio entrada tras el descanso a Turrientes, que solo había jugado algo contra el Bournemouth en los últimos cinco partidos, por Yangel Herrera. Y pocos cambios serán más efectivos en menos tiempo.

Tardó 50 segundos el beasaindarra en estar besándose el escudo junto a los 550 aficionados realistas en el córner tras anotar el 0-1 en una acción de pura fe, que es lo que le pidió en la víspera Matarazzo para jugar más. Presionó al pivote Van de Perre, que la preparó en la cesión al portero, y Turri se anticipó, llegó antes que el portero Koffi y metió el pie para que el balón entrase en la portería. La Real ya estaba por delante, que era lo que quería, buscó el control del balón pero los locales apretaron. En menos de diez minutos Marrero blocó dos disparos, débiles pero en situaciones muy peligrosas, y Gorrotxa salvó poniendo el pecho un misil dentro del área tras un error de cálculo de Sarr.

Superado ese arreón, la Real buscó volver a tener el balón pero se posicionó bastante mal para la pérdida, lo que ocasionó algún susto, como el que acabó con tiro alto de Mofokeng tras pases malos de Turrientes y Sarr y un duelo no ganado por Jon Martín. Pero también amenazaba en ataque. Ochieng se marchó por línea de fondo y pasó atrás para que Sucic disparase alto. Marrero estuvo valiente saliendo con la cabeza a un balón lejos del área pero Ochieng no estuvo bien protegiendo el esférico y el ataque local dio otro susto. ‘Rino’ dio entrada a Kubo para que jugase, como novedad, de mediapunta.

Luego a Marín y Barrene. Oyarzabal no llegó por poco a un pase en el área de Ochieng en un buen ataque. Para el tramo final entraron Marín y Barrenetxea, refrescando las dos bandas y con el riojano como jugador más capaz en lo defensivo en el lado de Zubeldia. Los de Matarazzo intentaron que empezaran a pasar pocas cosas, en algo poco habitual pero que parecía agradecer el equipo.

Pasaban los minutos y aparecía apenas alguna llegada de aviso de la Real. Pero este equipo sigue teniendo problemas para mantener ventajas y, sobre todo, defenderlas. En una falta lateral muy evitable y cuestionable a partes iguales en el minuto 88, el recién entrado Keita empujó en el segundo palo tras la involuntaria peinada de Zubeldia en el primero. Un durísimo golpe, inmerecido también, pero repetido en el tiempo.

Con el empate, en el 92’, entró Óskarsson. Dio tiempo a llevarse un cabreo más por la mala suerte que tuvo la Real, con Sylla salvando in extremis, en la línea de manera espectacular un gol cantado en propia puerta en un desvío de un defensor. Decepcionantes tablas.

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