El régimen de la ocupación vuelve a acusar a HAMAS de obstaculizar la entrada de mercancías en Gaza. El coordinador sionista de las actividades gubernamentales asegura que el movimiento exige pagos de hasta 10 000 séqueles por camión. Falsas acusaciones que serán utilizadas para restringir aún más la entrada de suministros a la Franja. Ante esta falsa acusación, la ocupación ha suspendido temporalmente la coordinación para introducir camiones.
Una situación que, de prolongarse, podría agravar las dificultades de acceso a mercancías esenciales y ayudas humanitarias en un territorio devastado por la guerra. Mientras la ocupación responsabiliza a HAMAS, la población gazatí continúa enfrentándose a una grave crisis humanitaria, marcada por la escasez de alimentos, medicamentos y productos básicos. Desde Gaza, la población sigue pagando las consecuencias de las restricciones y de la falta de suministros esenciales. Mientras se intercambian acusaciones, la prioridad debería ser garantizar la entrada suficiente y sostenida de ayuda humanitaria y mercancías para los civiles.
Huda Hegazi, Gaza. hjb/tqi