¡La Cegua y la Chancha Bruja vuelven a las calles! Masaya revive sus leyendas

¡La Cegua y la Chancha Bruja vuelven a las calles! Masaya revive sus leyendas

Foto: La Cegua y la Chancha Bruja vuelven a las calles de Masaya /TN8 Viernes 23 de octubre, Masaya se llena de mitos y leyendas. La Cegua, la Chancha Bruja, la Carretanagua, el Padre sin Cabeza y otros personajes del imaginario popular vuelven a cobrar vida en una de las expresiones culturales más representativas de este municipio, donde las máscaras, las historias de los antepasados y el trabajo de los artesanos mantienen vigente una tradición que se transmite de generación en generación. Los Agüizotes no son solamente personajes que recorren las calles durante el desfile. Detrás de cada figura hay relatos que han pasado de abuelos a nietos, creencias populares y una riqueza cultural que los masayas han preservado a través del tiempo.

De tu interés: Agüizotes 2025: Masaya revive sus mitos y leyendas en una noche de identidad y tradición Orlando Blanco, historiador de Masaya, explicó que estas historias tienen raíces ancestrales y que, con el paso de los años, se incorporaron nuevos personajes que hoy forman parte de esta tradición. “Viene desde el tiempo de nuestros antepasados, y después de la colonia aparecieron otros agüizotes, como, por ejemplo, la Carretanagua y el Padre sin Cabeza. Sin embargo, no estamos nosotros imitando otras culturas extranjeras”, expresó. Foto: La Cegua y la Chancha Bruja vuelven a las calles de Masaya /TN8 La Cegua y la Chancha Bruja vuelven a las calles de Masaya Blanco también se refirió a la presencia de personajes como la Cegua en distintas regiones del continente, cuya representación en Masaya adquiere características propias mediante los elementos utilizados para elaborar su vestuario y sus máscaras. “La Cegua está desde México hasta Sudamérica, pasa por toda el área centroamericana, y nosotros la coincidimos con un traje de tusa”; explicó el historiador, quien destacó los detalles artesanales que permiten darle identidad a cada personaje. Entre las figuras que forman parte del festival también está la Chancha Bruja, vinculada a relatos populares sobre mujeres que, según las leyendas, realizan rituales durante la noche para transformarse en animales.

Asimismo, los duendes ocupan un lugar en las historias que rodean la conocida Cueva de los Duendes , un sitio presente en el imaginario colectivo de los habitantes de Masaya. El historiador señaló que estos personajes continúan siendo representados por los masayas y forman parte de un festival que ha alcanzado reconocimiento local, nacional e internacional. Foto: La Cegua y la Chancha Bruja vuelven a las calles de Masaya /TN8 ARTESANOS MANTIENEN VIVO EL LEGADO A TRAVÉS DE LAS MÁSCARAS La tradición también se sostiene gracias al trabajo de quienes dedican tiempo, creatividad y esfuerzo a la elaboración de las máscaras que dan vida a estos personajes . Para los artesanos, cada pieza representa mucho más que un accesorio para el desfile: es una manera de contar historias y conservar la identidad cultural de su pueblo.

Roger Martínez, joven artesano que lleva diez años aprendiendo y desarrollando este oficio, explicó que la elaboración de máscaras se ha convertido en una actividad de emprendimiento y sustento. El tiempo de trabajo depende de las características de cada personaje, el tamaño y los detalles que requiere la pieza. En 2026, una de las figuras más solicitadas ha sido la Chancha Bruja, aunque también se mantiene el interés por personajes tradicionales como la Carretanagua y el Diablo Rojo. Los precios varían de acuerdo con las dimensiones y el estilo de cada máscara, y algunas pueden superar los 1,500 córdobas.

Foto: La Cegua y la Chancha Bruja vuelven a las calles de Masaya /TN8 Para Martínez , mantener las técnicas tradicionales es fundamental para que las nuevas generaciones conozcan el valor de estas representaciones y la historia que existe detrás de cada una. Ese compromiso con la preservación cultural también forma parte del trabajo que desarrolla Orlando Reyes, artista de ESCULTURAL Masaya, quien apuesta por la elaboración de máscaras que conserven la esencia de los agüizotes, incorporando técnicas y materiales que mejoren su resistencia y comodidad. “Abrazar cómo fue antes, cómo eran las máscaras antes, y por eso es que mantenemos ese mismo patrón de los mitos y leyendas que son la base fundamental que se promueve en los agüizotes”, manifestó Reyes, al referirse a la importancia de conservar los rasgos tradicionales de estos personajes. El artista comentó que la Chancha Bruja ha sido la máscara más solicitada durante esta temporada y expresó su interés en seguir elaborando figuras que representen la riqueza cultural de Masaya. Foto: La Cegua y la Chancha Bruja vuelven a las calles de Masaya /TN8 “Creo que hay muchísima riqueza histórica y esperamos hacer un excelente trabajo también a través de una máscara, que cuente una historia”, expresó.

Como parte de su propuesta artística, explicó que trabajan con materiales como cemento y fibra de vidrio para conseguir piezas resistentes y livianas, procurando que quienes las porten tengan mayor comodidad durante las actividades. La iniciativa de unir sus conocimientos y desarrollar un movimiento escultórico junto a otros artistas surgió hace aproximadamente dos meses. El proyecto busca aprovechar distintos materiales , transformarlos mediante el proceso creativo y darles una nueva utilidad sin perder de vista el valor artístico y cultural de las obras. RELATOS QUE SOBREVIVEN EN LA MEMORIA FAMILIAR Más allá de las máscaras y el desfile, los agüizotes también permanecen en las anécdotas familiares, en las advertencias de los mayores y en las historias que durante décadas han despertado temor, curiosidad y asombro entre los habitantes de Masaya.

Foto: La Cegua y la Chancha Bruja vuelven a las calles de Masaya /TN8 Jessica Gutiérrez, artista de ESCULTURAL Masaya, recordó cómo estas narraciones formaban parte de la vida cotidiana de su familia cuando los personajes salían en desfile a las calles. “Algo muy común que nosotros teníamos en familia es que, cuando pasaban casualmente los agüizotes, nosotros nos quedábamos afuera y empezaban los abuelitos, los tíos, a contar: ‘Fíjate que cuando yo vivía allá en la finca, una vez me salió la Mona, me salió la Cegua’”, relató. Gutiérrez explicó que estas historias también dieron origen a expresiones populares que todavía se escuchan entre los masayas. Una de ellas es “parece jugado de Cegua”, frase relacionada con la creencia de que este personaje podía dejar aturdidas o desconcertadas a las personas que se encontraban con él. “Creo que es algo que ha perdurado mucho y, si nosotros aún lo cultivamos, va a seguir en las nuevas generaciones”, afirmó. Así, entre relatos de aparecidos, máscaras elaboradas a mano y recuerdos compartidos en familia, Masaya reafirma el valor de sus mitos y leyendas.

Una tradición en la que confluyen la memoria de los antepasados, el talento de los artesanos y el compromiso de quienes buscan preservar las expresiones culturales que distinguen a este pueblo.

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