A casi 11 años de haber enfrentado por primera vez el cáncer de mama, Bettyna Salazar, conocida por su personaje de Olga Sana, recibió nuevamente un diagnóstico de cáncer. Esta vez una pequeña lesión en el seno izquierdo hizo que le realizaran una segunda mastectomía. Antes de entrar al quirófano, la actriz nos compartió su proceso e hizo un llamado a las mujeres a no dejar de revisarse. “Nunca pensé que iba a haber segunda temporada, jamás, nunca pensé en que iba a regresar el cáncer, sí lo recibí con asombro, con miedo de que otra vez todo, con la incertidumbre de ¿por qué otra vez regresó?, con el temor de saber qué tipo de cáncer es, pero me tranquilicé y dije: ‘Si ya está, pues ya está, y hay que hacer lo mismo que la vez pasada: aplicarme’. Mientras haya vida y fe hay esperanza”.
La detección ocurrió gracias a una revisión que, para Bettyna, se convirtió en una importante lección de prevención. Después de realizarse una mastografía, los médicos le solicitaron un ultrasonido y posteriormente una biopsia, el resultado confirmó que se trataba nuevamente de cáncer, pero también recibió una noticia que le permitió mantener la esperanza: fue detectado a tiempo. “Esto es muy importante, yo fui a mis estudios de rutina, para que las señoras no dejen de cuidarse cada año, ahorita en octubre va a haber muchas promociones en muchos laboratorios para que se hagan sus estudios también, yo fui a mi estudio normal porque está tan chiquito que no lo tocas, no se siente, no molesta tampoco”. La comediante reconoce que el momento en que le solicitaron estudios adicionales fue determinante para comprender que algo no estaba bien. “Cuando me hablan, después de la mastografía y me dicen: ‘Tienes que pasar a ultrasonido’, ahí ya me latió mal, porque por lo regular con la pura mastografía me decían: ‘Ya, estás bien’; en el ultrasonido le dije a la radióloga: ‘Dime la verdad para irme preparando de una vez’, me dijo: ‘La verdad es que se ve muy sospechoso, vamos por la biopsia’, y ya cuando fui con el doctor me dijo: ‘La verdad, hay buenas y malas, la mala: es cáncer, la buena: estamos muy a tiempo’”. “TENGO MUCHA FE, PORQUE VOLVER A PASAR POR EL TRATAMIENTO NO PUEDE SER” Bettyna entró a cirugía el 7 de octubre, y días antes nos explicó que el procedimiento contemplaría retirar el seno izquierdo y revisar los ganglios para determinar el tratamiento que deberá seguir. “Se trata de una mastectomía, que es retirar todo el seno izquierdo, era el único que me quedaba, me lo van a quitar y van a checar los ganglios, si los ganglios están limpios, ahí mismo me van a poner mi prótesis; si los ganglios están comprometidos con cáncer, no me pueden hacer nada en la reconstrucción, porque tendría yo que pasar a quimio y a radio, todo apunta que están limpios, porque es un cáncer en etapa uno”, detalló. Ante la posibilidad de volver a enfrentar tratamientos que ya conoce, la actriz reconoció que su mayor deseo es no tener que pasar nuevamente por la quimioterapia. “Tengo mucha fe, porque volver a pasar por el tratamiento no puede ser, pero estoy en manos de Dios y con el cariño de todo el público, que en verdad como se han portado bien, con tantos buenos deseos, estoy muy agradecida, muy tranquila y, sobre todo, muy contenta de que fui a mi estudio y nos pudimos dar cuenta”.
Su experiencia también la ha llevado a reflexionar sobre la importancia de detectar cualquier anomalía a tiempo. “Esto que quede de antecedente a la prevención, porque si crece más, ya estamos hablando probablemente de un tumor muy grande, que a lo mejor ya infectó otros órganos, de algo horrible, y este está empezando”. Bettyna también deberá someterse a estudios para determinar si existe algún componente hereditario que pueda explicar la recurrencia y conocer si existe algún riesgo para su hija. “Yo dije: ‘No vuelvo a pasar por esto en mi vida’, pero qué tal, llegó la sorpresa, le pregunté al doctor: ‘¿Por qué doctor?’ y me dijo: ‘Hay muchas cosas, yo en ti veo que puede ser la herencia’, mi abuela murió de cáncer, y me tengo que someter a un estudio ahora en cuanto se pueda, donde va a salir si estoy todavía propensa a que regrese y si se lo heredé a mi hija, tengo que hacerme ese estudio, que urge para saber en dónde estamos parados, pido a Dios no me falte trabajo porque este estudio es caro”. La también conductora, dijo, se encuentra tranquila por la atención que está recibiendo. “Me está atendiendo FUCAM de donde soy embajadora, me dijeron: ‘Esta es tu casa’, y desde el momento en que la doctora de radiología me dijo: ‘Sí, se ve muy mal’, en ese momento me cayó el 20, me tranquilicé y dije: ‘Estoy donde una vez me salvaron la vida, estoy en buenas manos’”. Aunque tendrá que recuperarse de la cirugía, Bettyna no quiere detener por completo su actividad profesional. “Le comenté al doctor que tengo ahorita compromisos de trabajo, que si voy a poder trabajar, me dijo: ‘Sí, nada más vete bien vendada, no muevas mucho tu brazo’, y a darle, él me da dos semanas para que esté yo tranquila, pero le dije: ‘Doctor, tengo compromisos’ y me dijo: ‘Eres una salvaje, pero bueno, donde puedas estar tranquila sin moverte mucho, que no se te acerquen mucho a abrazar’”.
En este nuevo capítulo, su familia se ha convertido nuevamente en uno de sus principales pilares. “Mi hija, mis nietas me llenan muchísimo, mi mamá, mi hermana, están ellas para todo lo que necesite, si andan asustadas, ya les dije: ‘No se asusten’, mi mamá ya perdió un hijo y ha de decir: ‘No quiero perder a otro’, pero ya les dije que tengan mucha fe en que voy a salir muy bien y lo más pronto posible”.