iSIM: después de la SIM y la eSIM, la tarjeta puede desaparecer incluso como chip independiente

iSIM: después de la SIM y la eSIM, la tarjeta puede desaparecer incluso como chip independiente

La tarjeta SIM lleva décadas acompañándonos en nuestros teléfonos móviles, pero su futuro podría ser muy diferente al que conocemos. Primero llegó la eSIM, que aterrizó en España allá por 2018, y permitió olvidarse de las pequeñas tarjetas de plástico y activar una línea directamente desde el dispositivo. Ahora, la industria de las telecomunicaciones prepara otro salto: la iSIM, una tecnología que elimina incluso la necesidad de incorporar un chip independiente para gestionar la conexión móvil. Aunque todavía no es habitual verla en los móviles que utilizamos a diario, esta tecnología ya es una realidad.

Su principal ventaja es que permite integrar las funciones de la SIM dentro del propio procesador, liberando espacio y reduciendo el consumo energético. Un cambio aparentemente pequeño que podría tener consecuencias importantes en el diseño de los próximos dispositivos. ¿Que es exactamente una iSIM? Las tarjetas SIM tradicionales contienen la información necesaria para identificar al usuario ante la red de su operador. Con el paso de los años, su tamaño se ha reducido considerablemente, desde aquellas primeras tarjetas hasta las actuales nanoSIM.

La llegada de la eSIM supuso un importante cambio, ya que en lugar de introducir una tarjeta extraíble, el dispositivo incorpora un componente electrónico que permite descargar y gestionar los perfiles de los operadores de forma remota. Sin embargo, la eSIM sigue necesitando un chip específico dentro del dispositivo, y precisamente ahí aparece la diferencia con la iSIM. La tecnología iSIM, cuyo nombre procede de Integrated SIM, o SIM integrada, traslada esas funciones a un área segura del propio sistema en chip o SoC, es decir, el conjunto de componentes que integra el procesador y otras funciones esenciales del dispositivo. Esta integración permite prescindir tanto de la tarjeta física como del componente independiente utilizado por las eSIM.

Ya ha superado las pruebas Aunque pueda parecer una innovación todavía lejana, la iSIM lleva varios años avanzando. En 2022, Vodafone, Qualcomm y Thales presentaron una demostración de un smartphone capaz de funcionar con esta tecnología. Un año después, Qualcomm y Thales anunciaron la certificación de una iSIM comercialmente desplegable integrada en la plataforma Snapdragon 8 Gen 2. Aquello fue un paso importante porque demostró que era posible trasladar las funciones de identificación y autenticación de la SIM al procesador sin renunciar a los estándares de seguridad exigidos por la industria.

Además, la iSIM mantiene la posibilidad de gestionar los perfiles de los operadores de forma remota, sin necesidad de cambiar físicamente una tarjeta. Todas las ventajas de la iSIM La desaparición de un chip independiente es importante, sobre todo si pensamos en el diseño milimétrico de cada dispositivo. Entre sus ventajas, destacamos: - Ahorro de espacio: Al integrar sus funciones dentro del procesador, los fabricantes pueden reducir el número de componentes necesarios en la placa base. Ese espacio podría aprovecharse para incorporar otros elementos, optimizar la distribución interna o desarrollar dispositivos más compactos. - Eficiencia energética: Al reducir la cantidad de componentes independientes, la iSIM puede disminuir el consumo asociado a la conectividad.

De hecho, algunas marcas del sector aseguran que sus opciones iSIM pueden consumir hasta un 70 % menos de energía que algunas tarjetas SIM. Hablamos de una cifra realmente importante. - No implica guardar las credenciales del operador como si fueran un archivo cualquiera: Su funcionamiento se apoya en elementos de hardware protegidos, evitando accesos no autorizados, pero cumpliendo siempre con los estándares de la industria.

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