En un partido en el que no estaba pasando demasiado, fue en apenas un minuto, el 22', cuando se formó la primera gran polémica de la noche. La protagonizó Arda Güler que, en una carrera hacia la portería junto a su marcador, Peque, y sin balón de por medio, se deshizo de él con codazo. El jugador del Sevilla, que quedó derribado en el suelo, fue puesto en pie de manera violenta por Huijsen y eso prendió la mecha de la tangana. Una tangana que se deshizo después de varios momentos de tensión y que el colegiado resolvió con amarilla para el madridista y para Félix, que se encaró con él.
En cuanto a la jugada en sí, esta fue revisada por el VAR, que habló en todo momento con Busquets Ferrer, pero decidieron no clasificarla como agresión y, por tanto, el jugador turco se marchó de rositas.