Wall Street pone a prueba la fórmula clásica para invertir a largo plazo

Wall Street pone a prueba la fórmula clásica para invertir a largo plazo

Escuchar noticia ▶ Escuchar ⏸ Pausar ■ Detener Velocidad 0,8× 1× 1,15× 1,3× Voz Seguir a FinanzasDigital en Google La fórmula tradicional de inversión a largo plazo, que destina 60% del capital a acciones y 40% a bonos, está bajo revisión en Wall Street. La inflación, las tasas de interés y la concentración del mercado bursátil han reabierto el debate sobre cuánto puede proteger esta combinación el patrimonio de los inversores. Durante décadas, la cartera 60/40 buscó equilibrar el potencial de crecimiento de las acciones con la estabilidad de la renta fija. Sin embargo, el aumento de las tasas puede provocar pérdidas en los bonos mientras las bolsas también retroceden, debilitando uno de los principales argumentos a favor de la estrategia.

Más leídas Tasa de Cambio BCV 19 de octubre de 2026: 881,0664 Bs/USD (+0,108%) Wall Street cierra en rojo empujado por la peor semana del Nasdaq desde junio Cómo depositar bolívares en Binance paso a paso sin usar P2P La diversificación, bajo presión Las cifras muestran el contraste entre ambos activos en los últimos años. Según Bank of America, los bonos del Tesoro estadounidense con vencimientos superiores a 20 años perdieron 31,9% desde octubre de 2019, mientras el S&P 500 avanzó 187,1%. En el mismo período, el índice agregado de bonos de Estados Unidos acumuló una rentabilidad de apenas 2,8%. A esto se suma la concentración del mercado bursátil.

Bank of America advierte que una proporción creciente del valor de las acciones estadounidenses depende de grandes compañías tecnológicas y vinculadas con la inteligencia artificial. Según la entidad, las diez principales empresas relacionadas con la IA representan cerca de 42% de la capitalización bursátil estadounidense. Además, Estados Unidos pasó de representar 44% del índice mundial MSCI All Country World en 2006 a cerca de 70% dos décadas después. Así, una cartera repartida entre acciones y bonos puede estar más expuesta de lo que parece a un grupo reducido de empresas y al desempeño de un solo mercado.

Cinco gestoras, distintas respuestas Las principales firmas de inversión no coinciden en cómo ajustar la estrategia. Bank of America propone ampliar la diversificación con acciones internacionales de pequeña capitalización y valor, empresas estadounidenses más pequeñas y mercados latinoamericanos. También plantea utilizar estrategias de renta fija más flexibles, junto con materias primas y activos alternativos. Goldman Sachs considera que los mayores rendimientos vuelven más atractivos los bonos para los inversores de largo plazo.

La firma sitúa entre 35% y 55% el rango histórico de asignación óptima a renta fija, aunque advierte que el riesgo de pérdidas de las carteras 60/40 sigue siendo elevado. Su análisis no supone aumentar automáticamente la exposición a bonos. JPMorgan mantiene una visión más favorable de la estrategia tradicional. Shayan Hussain, especialista en renta fija estadounidense, considera que el aumento de los rendimientos ha creado una oportunidad importante en ese mercado.

BlackRock elevó su exposición a los bonos del Tesoro de corto plazo y redujo a neutral su posición en acciones estadounidenses, después de que el rendimiento del bono a diez años alcanzara aproximadamente 5,25%. La firma explicó que el cambio busca gestionar el riesgo a corto plazo, sin abandonar sus perspectivas favorables sobre la inteligencia artificial y los mercados emergentes. Vanguard, por su parte, recomienda rebalancear periódicamente las carteras. Según sus cálculos, una cartera 60/40 que no se hubiera ajustado habría pasado a tener 73% en acciones y 27% en bonos, una distribución más expuesta a los movimientos bursátiles que la prevista inicialmente.

Una fórmula que ya no es automática El debate no significa que la cartera 60/40 haya perdido toda su utilidad. Los mayores rendimientos de los bonos pueden mejorar su atractivo, pero no garantizan que estos protejan las inversiones durante una caída de las acciones. La respuesta de las gestoras va desde mantener la distribución tradicional con ajustes periódicos hasta incorporar activos internacionales y estrategias de renta fija menos dependientes de los índices convencionales. La elección depende del horizonte de inversión, la tolerancia al riesgo y la composición de cada cartera.

En lugar de una fórmula válida para cualquier escenario, el 60/40 se mantiene como un punto de partida cuya eficacia debe evaluarse según las condiciones del mercado. Con información de Bloomberg Línea

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