Apple TV+ Leer en la aplicación Cuando Brad Pitt y Jennifer Aniston -una de las parejas más queridas de Hollywood-formalizaron su divorcio en 2005 y, poco más de un año después, el actor y Angelina Jolie estaban dando la bienvenida a su primer hijo en común, se dispararon los rumores sobre que el hecho de que Aniston no quisiera ser madre habría provocado la crisis y consecuente ruptura del matrimonio. Mientras Pitt y Jolie siguieron ampliando su familia durante los años que duró su relación y llegaron a tener seis hijos en común, Jennifer Aniston tampoco tuvo hijos con el que fuera su segundo marido, el también actor Justin Theroux , de quien se divorció en 2018. Y, como durante ese tiempo, la actriz mantuvo una carrera profesional de éxito en la que nunca le faltó el trabajo, fueron muchos los que dictaron sentencia: Jennifer Aniston había priorizado su carrera por egoísmo y por encima de formar una familia. Por supuesto, nada que decir si hubiera sido así.
La decisión de cualquier mujer de querer o no querer ser madre por cualquiera que sea la razón, es tan válida, respetable y libre como la de aquellas que sí deseen serlo. Punto. Sin embargo, el juicio y escrutinio público respecto a Aniston resulta aún más sangrante al saber que, mientras muchos especulaban, la actriz se enfrentaba a la dura experiencia de la infertilidad durante años. Así lo acabaría contando ella misma con el tiempo, concretamente en 2022, a través de una entrevista con Allure Magazine en la que habló abiertamente de lo duro que había sido el proceso de intentar ser madre sin conseguirlo al tiempo que el escrutinio mediático señalaba su no maternidad como un acto egoísta.
Según contó la actriz, se había sometido a varios tratamientos de fecundación in vitro sin éxito , una realidad a la que se enfrentan muchas personas y de la que a menudo no se habla, como si fuera un asunto tabú. "Al final de mis 30 y durante mis 40, pasé por situaciones realmente duras; si no hubiera atravesado todo eso, nunca me habría convertido en la persona que estaba destinada a ser. Estuve intentando quedar embarazada", aseguró Jennifer Aniston. Me sometía a tratamientos de FIV, tomaba infusiones chinas... ¡de todo! Lo intenté con todos los medios a mi alcance.
Habría dado cualquier cosa si alguien me hubiera dicho: 'Congela tus óvulos. Hazte un favor'. Simplemente no se te ocurre. Y aquí estoy hoy.
El tren ya pasó "No me arrepiento de nada", afirmó la actriz, que ahora tiene 57 años, reflexionando sobre el peso que le había quitado de encima el dejar toda esa etapa atrás. "De hecho, ahora siento cierto alivio, porque ya no existe esa incertidumbre de: '¿Podré? ¿Quizás? ¿Tal vez?'. Ya no tengo que pensar más en eso". Además de hablar sobre el duro proceso, Aniston confirmó que las habladurías sobre su maternidad y "la narrativa de que yo era una persona egoísta " también le hicieron mucho daño: "Lo único que me importaba era mi carrera. ¡Y ay de aquella mujer que tenga éxito y no tenga hijos! Se decía que mi marido me dejó -que nos separamos y pusimos fin a nuestro matrimonio-porque yo no quise darle un hijo.
Eran mentiras absolutas. A estas alturas, no tengo nada que ocultar".