4-3: El Villarreal se deshace en Anfield

4-3: El Villarreal se deshace en Anfield

Anfield se le quedó grande al Villarreal. Pese a un gran inicio del cuadro de Íñigo Pérez, la irregularidad demostrada hasta esta altura de la temporada no desapareció por arte de magia y tiró por tierra dos goles de ventaja y acabó cayendo ante el Liverpool, que hizo cuatro pero pudieron ser más en una segunda mitad en la que no hubo color (4-3). No ha tenido suerte el Submarino con su sorteo de partidos y el Liverpool era uno de los ‘cocos’. Un partido con morbo, pues Andoni Iraola se enfrentaba a su alumno Íñigo Pérez sin haber tenido ninguno de los dos el inicio deseado en sus nuevas aventuras.

Podría ser un golpe sobre la mesa sacar algo positivo de Anfield y sonrió la suerte cuando a Van Dijk, que no falla nunca, se le ocurrió hacerlo a los cuatro minutos, errando en una cesión a Alisson y regalando la pelota a Mikautadze, el más criticado de los ‘groguets’. Situación inmejorable para empezar y que desencajó al Liverpool, que necesitó que pasaran minutos para encontrar su mejor fútbol. Un tiempo que aprovechó el Villarreal para golpear de nuevo. Había avisado Gravenberch y Ngumoha, ganaban protagonismo los ‘red’ pero en una transición buenísima tras sortear la presión llegó el tanto.

Saliba dejó solo con un gran pase a Cardona y este batió a Alisson en el mano a mano (29’). Muy pronto para celebrar. Más todavía si el escenario es Anfield. Ni siquiera aguantó la ventaja hasta el descanso el Villarreal.

Mac Allister, en un saque de esquina, le dio esperanzas a Iraola (36’). Empezó a ahogar en su campo el Liverpool al Submarino y lo golpeó en lo mental cuando Cardona no vio venir a Araújo y este hizo el empate de cabeza antes del descanso (45’). Precisamente Iraola fue valiente al retirar al charrúa para meter a Wirtz en el campo y colocar a Grabenverch en la derecha. Maniobra perfecta, pues el equipo ganó mimo en medio campo con un control absoluto del juego.

Ya con carrerilla, el Villarreal apagaba fuegos como podía, pero llegar a todos se hacía imposible. Mac Allister, esta tras un jugadón de Ngumoha, daba la vuelta al marcador (65’). Pero eso no era lo peor, sino que casi de inmediato Wirtz volvía a ver portería para desconectar al Villarreal del partido (69’). O al menos eso podía parecer.

Lo que pareció un tiro aislado de Pape Gueye en el 73’ se convirtió en un cambio de dinámica, con el Liverpool cediendo metros y balón de forma incomprensible. Poco tiempo en el crono, pero lo suficiente para poder darle la vuelta, algo que pospuso el palo repeliendo un disparo de Ayoze. Llegó demasiado tarde el tanto del cuadro español, un remate de Oluwaseyi en el segundo palo (87’). Sin gasolina en las piernas, el Villarreal se quedó sin recursos para rascar un punto necesario.

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