Hansi Flick dijo en la previa que el partido del PSG era una prueba para demostrar el nivel que tiene su tercer proyecto en el Barça en estos momentos y que, acabado el encuentro, sabría más cosas sobre su equipo. Y lo que sabe tras la primera derrota es que al Barcelona aún le falta para ser el favorito a ganar la Champions, aunque menos que años atrás. El PSG bicampeón de Europa le metió cuatro al equipo azulgrana y además Joan Garcia fue de los mejores abortando varias ocasiones claras. A nivel defensivo aún falta camino por recorrer.
Y no se puede olvidar que la retaguardia es la línea más castigada del equipo a nivel de lesiones. Sin Eric, Koundé ni Christensen, y con Gerard Martín dolorido, la empresa ayer era compleja. Y más con Rodri de suplente. Pero encajar de nuevo en un córner (como ante el Betis) el 2-1 y después el 4-2 en el habitual despiste de Cancelo a su espalda ante el PSG es algo mejorable.
Como lo fueron las muchas pérdidas de balón por pases erróneos. Uno de ellos de Lamine precedió al 1-0 de Doué. Dijo Rodri en Mundo Deportivo que hay que conceder menos para ser favoritos a la Champions. Tenía razón.
Pero si el Barça fue vulnerable, también es cierto que no se vio derrotado hasta el minuto 87. Un golazo de Xavi Espart puso el 1-1, el equipo culé empezó a dominar y poco después Gavi tuvo el 1-2 pero lo evitó Safonov, portero del PSG. El 2-1 de Lucas fue un golpe pero Lamine respondió con un golazo en el 79’. 2-2 y diez minutos por delante. Pero de nuevo faltó madurez para no encajar el 3-2 en dos minutos.
El despiste de Cancelo acabó con las opciones de empate. Flick ya puede sacar conclusiones. También positivas. Entre ellas que Espart es de esos canteranos que no tiene miedo como Lamine, Cubarsí, Fermín o Gavi.
No se ha perdido la Champions sino un partido. Ahora, a por el Clásico. Tampoco un triunfo daría la Liga, pero la dejaría más cerca.