Seis meses permaneció detenido Axel Bonilla en Estados Unidos. Tras una infracción de tránsito y con una orden de deportación vigente, pasó por distintos centros de detención, sin saber cuándo regresaría a Honduras. La incertidumbre terminó convirtiéndose en una de sus experiencias más difíciles. La angustia del encierro se suma a las dificultades para mantener contacto con sus seres queridos.
En los centros de detención, las llamadas dependen de los recursos económicos de cada migrante, dejando a algunos sin posibilidades de comunicarse con sus familias. Las detenciones y deportaciones desde Estados Unidos dejan profundas consecuencias para las familias hondureñas que enfrentan la separación, la incertidumbre y las dificultades de volver a comenzar de cero. La pérdida de comunicación también puede prolongarse durante años. La Dirección Policial de Investigaciones confirmó la localización de dos jóvenes hondureños, reportados como desaparecidos desde 2021, cuando arribaron deportados desde Estados Unidos.
Daniel Sierra, Tegucigalpa frr/rba