Ha explotado un nuevo drama en Wizards of the Coast. Hasta hace unos pocos días, los empleados de la compañía detrás de Dungeons & Dragons y Magic: The Gathering celebraban que sus esfuerzos por consolidar un sindicato estaban llegando a buen puerto; una medida que, a grandes rasgos, busca implementar protecciones a los trabajadores en torno a sueldos, el uso de la Inteligencia Artificial generativa en la creación de proyectos y su propia permanencia en la empresa. Sin embargo, el jolgorio ha terminado de forma abrupta con la negación de la cúpula directiva de reconocer la formación de la entidad. Y los equipos han respondido no sólo reiterando su interés por sindicarse, sino también recordando todos los motivos por los que necesitan defender sus derechos laborales.
Lo que, en otras palabras, significa que han salido a la luz muchas malas prácticas y problemas que han estado sucediendo dentro de las oficinas. "Crunch", "estrés constante" y diseñadores "sobrecargados" La información ha salido a la luz gracias a Vanessa Hoskins, productora de Dungeons & Dragons, y Stella Sherwin, diseñadora de Duel Masters (juego de cartas gestionado por Wizards of the Coast), quienes han hablado con el medio Rascal para dar a conocer su lucha. Porque trabajar en la compañía responsable de D&D no siempre ha sido ideal y los trabajadores se han visto obligados a adaptarse a una cultura de crunch que, en última instancia, puede llegar a afectar a la calidad de los productos de la firma estadounidense. "Me encanta que los jugadores disfruten de nuestros juegos y quieran más, pero la empresa nos está asignando tareas sin ampliar los equipos para poder asumirlas", señala Sherwin. "Esto se traduce en jornadas extenuantes, estrés constante y una experiencia de juego peor. Muchos de mis compañeros están sobrecargados y, a pesar de haber expresado nuestras preocupaciones a la dirección, no hemos visto una mejora significativa". De hecho, la profesional asegura que la situación ha llegado a un nivel crítico en el que una sola persona debe hacer el trabajo de tres.
Hoskins ha visto la inacción de los directivos de Wizards of the Coast desde una perspectiva privilegiada, pues es ella quien suele transmitir las demandas de los empleados a los jefes de la compañía. Y el resultado rara vez es positivo. "He ido a hablar con la gerencia, que pide que cierto número de proyectos se completen en un tiempo determinado, y he dicho: 'No tenemos la gente suficiente para esto'. En la mayoría de los casos, la respuesta simplemente ha sido 'Apáñatelas'", desvela en la conversación. "Ahora bien, trabajo específicamente con diseñadores de juegos y, dado que todos ellos tienen un sueldo fijo, la dirección no considera un problema que realicen horas extra no remuneradas para alcanzar nuestros objetivos. En muchos casos, esperan que hagamos horas extra sin cobrar para poder crear los productos que ellos piden".
Otro de los temas que suscitan debates internos en Wizards of the Coast tiene que ver con la Inteligencia Artificial generativa. La compañía ha aplicado normativas internas contra el uso de dicha tecnología, pero ciertas declaraciones de Chris Cocks, CEO de Hasbro (matriz de Wizards of the Coast), a favor de la IA han dejado tras de sí cierta preocupación entre los empleados. Básicamente, Hoskins indica que "muchas veces, la respuesta que recibimos [al expresar nuestros temores por la Inteligencia Artificial] es que 'no vamos a usarla, pero no tenemos mucho control sobre ello'". En el caso de poder establecer un sindicato con cláusulas dedicadas a tales herramientas, el equipo podría seguir trabajando con la tranquilidad de saber que Wizards of the Coast no podría pegar un volantazo para abrazar la Inteligencia Artificial generativa.
De forma paralela, jugadores y profesionales también se han mostrado en contra de una de las condiciones más polémicas en los contratos de trabajo de Wizards of the Coast: las "cláusulas de invención". Resumiéndolo rápidamente, Hasbro puede reclamar los derechos de propiedad sobre los trabajos creativos que realicen los empleados incluso en sus horas de descanso. En este sentido, Hoskins define la medida como una idea que "ha asfixiado a nuestros creativos, quienes sienten que su tiempo libre ya no les pertenece". Sin embargo, lo peor de toda la situación es que Wizards of the Coast no está pasando precisamente por un mal momento económico. "No hay suficiente dinero para pagar varias cosas, ya sea más personal para un equipo, mejores opciones de atención sanitaria, apoyo parental…", continúa Hoskins. "Casi todos los puntos de la lista remiten a peticiones que hemos planteado a la dirección, ante las cuales nos han respondido: 'No, no podemos hacer nada al respecto.
Lo sentimos'. A menudo, esas decisiones se justifican con la falta de fondos, a pesar de que seguimos registrando ingresos récord año tras año". Unas semanas clave para los trabajadores Tras acumular preocupaciones, horas extra no remuneradas y luchar contra la cúpula directiva sin llegar a ninguna parte, los empleados de Wizards of the Coast se han puesto en pie de guerra y se han organizado para establecer un sindicato en condiciones. Cuando la organización, representada por la Communications Workers of America (CWA) envió la carta oficial a WotC para solicitar el reconocimiento del movimiento, Sherwin asegura que había "mucha energía positiva" por parte de los trabajadores.
A fin de cuentas, el grupo se preparó para tener una campaña a favor de la creación de un sindicato y la aceptación de la mayoría de miembros de Wizards of the Coast por si la compañía rechazaba su propuesta; en ese caso, y según las normativas estadounidenses, todos los integrantes de la firma deben llevar a cabo una votación para decidir la instauración, o no, de la entidad. Esta situación ya no es una posibilidad, sino que se establece como un panorama real que los diseñadores tendrán que afrontar en las próximas semanas. Y los impulsores del sindicato están preparados para luchar con todo. "Hemos anticipado diferentes tipos de tácticas antisindicales que la dirección podría emplear, y creemos haber preparado a nuestros trabajadores para distinguir cuándo se están utilizando dichas tácticas, frente a lo que sería una conversación genuina sobre lo que va a ocurrir y cómo se van a desarrollar las cosas", indica Hoskins. "Estamos preparados para cualquier desinformación o argumento que ellos decidan plantear". Ahora bien, el clima alrededor de la polémica no es de desesperanza.
De hecho, Sherwin y Hoskins aseguran que los empleados están abordando la problemática con optimismo gracias a los comentarios de los fans de Dungeons & Dragons y Magic: The Gathering. "Todos esperábamos una gran oleada de apoyo público; la recibimos y estamos muy agradecidos por ello", señala Hoskins. "Estamos preparados para ganar esa votación, si es que llegamos a ese punto. Y, en cualquier momento de aquí a entonces, la empresa aún puede cambiar de opinión y decidir reconocernos voluntariamente", concluye Sherwin. De este modo, el desenlace de esta historia se conocerá en cuestión de semanas.