Descubre Irán: Cueva de Chal Najyir, un mundo oculto de formaciones cristalinas

Descubre Irán: Cueva de Chal Najyir, un mundo oculto de formaciones cristalinas

Por Ivan Kesic Chal Najyir es una cueva de piedra caliza viva cuyas formaciones siguen creciendo activamente. Cuenta con un sistema de ventilación natural que la mantiene fresca en verano y cálida en invierno, así como con una temperatura constante de entre 7 y 14 grados Celsius durante todo el año. Descubierta en 1989 e inaugurada para el público en 2010, la cueva cuenta con tres niveles diferenciados, más de mil metros de senderos pavimentados e iluminados y salas con nombres propios, como Chehel Sotun, el Velo de la Novia y la Sala de las Bellezas. Estas estancias están adornadas con helictitas, depósitos de calcita con aspecto de palomitas de maíz y formaciones pétreas que recuerdan a animales y figuras humanas.

El desarrollo de la cueva está vinculado a la Formación de Qom, con calizas del Cretácico datadas entre 83 y 90 millones de años. Sus galerías se extienden a lo largo de una distancia estimada de entre 6 y 12 kilómetros, y alberga un lago situado a unos 60 metros por debajo de la entrada. Bajo las laderas rocosas del centro de Irán, aguarda un mundo oculto de cristales blancos, esculturas de piedra caliza y una antigua historia geológica por descubrir. La cueva de Chal Najyir, situada entre las ciudades de Deliyán y Naraq, en la provincia de Markazí, es uno de los atractivos naturales más extraordinarios del país.

Esta cueva de piedra caliza viva, cuya antigüedad se estima en unos 90 millones de años, ofrece a sus visitantes un recorrido excepcional por salas subterráneas adornadas con estalactitas, estalagmitas y formaciones cristalinas de una belleza sobrecogedora. A diferencia de muchas otras cuevas, cuya exploración requiere equipos especializados y conocimientos técnicos, Chal Najyir ha sido acondicionada cuidadosamente para recibir al público, lo que permite a familias, turistas y aficionados a la geología disfrutar de sus maravillas. La cueva representa una combinación perfecta de relevancia científica y esplendor natural, e invita a contemplar el lento y paciente trabajo de las fuerzas geológicas que, durante millones de años, han dado forma a esta obra maestra subterránea. Ubicación y descubrimiento La cueva de Chal Najyir se encuentra en las laderas del monte Tajt, junto al Refugio de Vida Silvestre de Jasb y cerca de las aldeas de Kerogán, Vashtekán y Harazyán.

Está situada a unos 8 kilómetros al noreste de Deliyán, a poca distancia de la carretera que conecta esta ciudad con Naraq. El nombre Chal Najyir deriva de palabras persas que hacen referencia a una cavidad o depresión y a un coto de caza. Esta denominación refleja el uso histórico de la zona como lugar donde los cazadores conducían a sus presas hacia una depresión natural para capturarlas con mayor facilidad. La cueva fue descubierta en 1989, durante unos trabajos de excavación relacionados con el agua que la Organización del Agua de Deliyán realizaba cerca de su entrada.

Tras el hallazgo, fue inscrita como monumento nacional y, posteriormente, acondicionada para el turismo. Los trabajos de adecuación, que incluyeron la construcción de senderos, la instalación de pavimentos y la iluminación, comenzaron en 2004. La cueva se abrió oficialmente al público en 2010. En la actualidad, más de mil metros de sus galerías interiores cuentan con caminos pavimentados e iluminados para facilitar la visita.

Entrada de la cueva al pie del monte Tajt Maravilla geológica Chal Najyir es una cueva de piedra caliza cuya estructura está compuesta aproximadamente en un 90 % por este tipo de roca, mientras que el 10 % restante corresponde a otros minerales. La cueva está clasificada como viva o activa, lo que significa que el agua y los depósitos minerales continúan modelando sus formaciones y creando nuevas estructuras incluso en la actualidad. Esta actividad geológica constante la distingue de las cuevas inactivas, en las que los procesos de formación han cesado. El desarrollo de la cueva está asociado a la Formación de Qom, una unidad geológica del centro de Irán que contiene piedra caliza soluble, especialmente susceptible a la disolución.

Las fracturas y los movimientos de las fallas han desempeñado un papel fundamental en la formación de la cueva, cuyas galerías se han ido ampliando siguiendo la orientación de estas zonas de debilidad estructural. La cueva presenta una orientación predominante de norte a sur, acorde con los patrones de fracturación de la región. El contexto geológico incluye calizas del Cretácico, así como sectores compuestos por capas de caliza y esquisto pertenecientes a la Formación Shemshak, de edad jurásica. Estudios recientes han analizado el desarrollo del sistema kárstico de la cueva e identificado las calizas del Cretácico, en particular las rocas correspondientes a los pisos Coniaciense y Santoniense, con una antigüedad de entre 83 y 90 millones de años, como componentes geológicos fundamentales.

La interacción entre la piedra caliza soluble, la actividad tectónica y los procesos de disolución química a lo largo de millones de años ha dado lugar a la extensa red de galerías, salas y cámaras que los visitantes pueden recorrer hoy en día. Se estima que la cueva se extiende a lo largo de entre 6 y 12 kilómetros, de los cuales se han descubierto y cartografiado hasta ahora aproximadamente 6 kilómetros. Los sectores explorados alcanzan una profundidad de hasta 61 metros. Sendero turístico Salas subterráneas y formaciones El interior de Chal Najyir constituye un mundo aparte del paisaje árido que se extiende en la superficie.

La cueva cuenta con tres niveles principales bien diferenciados, de los cuales dos han sido acondicionados para recibir visitantes. El nivel más bajo alberga un lago situado a unos 60 metros por debajo de la entrada de la cueva. Su superficie conocida es de aproximadamente 400 metros cuadrados, aunque todavía no se ha explorado en su totalidad. La cueva cuenta con numerosas salas, cada una con su propio carácter y nombre.

Entre las más célebres destaca Chehel Sotun, o Sala de las Cuarenta Columnas, descrita como la más hermosa de la cueva y adornada con una variada colección de estalactitas y estalagmitas de colores deslumbrantes. Otras salas conocidas son Sofreh-ye Arus, o Velo de la Novia; Daryacheh, o Lago; Barzakh, o Purgatorio; Bagh-e Vahsh, o Zoológico; Farsang; Abshar Goli, o Cascada de Flores; Gol Kalami, o Coliflor; y la Sala de las Bellezas. Las formaciones de estas salas son predominantemente blancas y de tonalidad lechosa, y están compuestas por carbonato de calcio, aragonito y yeso. Los visitantes pueden contemplar estalactitas que cuelgan de los techos, estalagmitas que se elevan desde el suelo, depósitos de piedra caliza que se extienden en forma de cortinas por las paredes y delicadas estructuras cristalinas.

La cueva destaca especialmente por sus helictitas, formaciones que crecen en direcciones irregulares, en lugar de seguir el crecimiento vertical descendente característico de las estalactitas comunes, así como por sus depósitos con aspecto de palomitas de maíz, que confieren a determinados pasajes una superficie rugosa y abultada. A lo largo de milenios, los depósitos de piedra caliza han dado forma a estructuras naturales que recuerdan a animales y figuras humanas. Entre las formaciones, los visitantes pueden reconocer siluetas semejantes a águilas, tortugas, ciervos, seres humanos y palomas. Los guías locales han asignado nombres descriptivos a estas esculturas naturales, añadiendo una dimensión imaginativa y narrativa a la experiencia geológica.

Formación rocosa con forma de rinoceronte Una cueva viva con características únicas Varias características distinguen a Chal Najyir de otras cuevas de Irán y del resto del mundo. La cueva cuenta con un sistema de ventilación natural que mantiene una temperatura estable y agradable durante todo el año, de modo que permanece fresca en verano y cálida en invierno. El aire de su interior es puro y circula adecuadamente, lo que garantiza que los visitantes no sufran falta de oxígeno durante el recorrido. El carácter vivo de la cueva significa que, si algunas de sus formaciones sufren daños o se agrietan, los procesos naturales pueden restaurarlas gradualmente con el paso del tiempo.

Esta capacidad de regeneración constituye una prueba de la actividad geológica continua que sigue dando forma a la cueva. La temperatura interior se mantiene constante, entre 7 y 14 grados Celsius durante todo el año, lo que convierte a la cueva en un refugio refrescante frente al calor del verano. Los extraordinarios sedimentos blancos de dolomita que recubren los suelos y las paredes de las principales galerías confieren a la cueva su aspecto distintivo, que algunos describen como similar al de las palomitas de maíz blancas. La blancura de las formaciones, combinada con un sistema de iluminación cuidadosamente diseñado, crea una atmósfera etérea que cautiva tanto a los fotógrafos como a los visitantes.

Formaciones de palomitas de maíz iluminadas en el interior de la cueva Importancia geológica e investigación Chal Najyir ha despertado el interés de geólogos e investigadores que buscan comprender el desarrollo de los sistemas kársticos en regiones áridas y semiáridas. Diversos estudios han analizado las rocas que albergan la cueva, las fracturas estructurales y los depósitos minerales, contribuyendo a explicar cómo se formó este paisaje subterráneo. La formación de la cueva se atribuye a la interacción, a lo largo de millones de años, entre la piedra caliza soluble, las fracturas provocadas por la actividad tectónica y la disolución química causada por el agua ligeramente ácida. Las investigaciones han identificado la presencia de diversos espeleotemas, entre ellos estalactitas, estalagmitas, coladas, cortinas, represas de calcita, formaciones con aspecto de palomitas de maíz y helictitas.

La velocidad de desarrollo del sistema kárstico de la cueva se ha calculado mediante ecuaciones científicas consolidadas, lo que contribuye a ampliar el conocimiento sobre los procesos de formación de cuevas en la región. Los estudios geológicos de Chal Najyir se centran en la antigüedad y la composición de las formaciones rocosas que albergan la cueva, así como en los procesos responsables del desarrollo de su sistema kárstico. Las rocas que rodean la cueva pueden tener decenas de millones de años, mientras que las cavidades que contienen se formaron posteriormente, mediante la disolución gradual de la piedra caliza. Las distintas formaciones minerales también pueden tener sus propias historias de crecimiento e interrupción.

Entrada de la cueva de Chal Najyir Visitar la cueva Chal Najyir ofrece una excursión única para quienes recorren el centro de Irán. La zona acondicionada para los visitantes permite contemplar la cueva sin necesidad de emprender una expedición espeleológica técnica. Los senderos pavimentados y las escaleras hacen que la cueva sea accesible para una amplia variedad de visitantes, incluidas familias con niños y personas mayores. El horario de visita suele ser aproximadamente de 9:00 a 19:00, aunque puede variar según la estación del año.

Es necesario adquirir una entrada para acceder. Se recomienda llevar calzado cómodo y antideslizante, así como una chaqueta ligera, ya que la temperatura en el interior de la cueva se mantiene fresca y constante durante todo el año. Los senderos pueden estar resbaladizos debido a la humedad, por lo que conviene extremar las precauciones. En algunas zonas está restringido o prohibido fotografiar en el interior de la cueva, con el fin de proteger las delicadas formaciones de los efectos de la fotografía con flash y preservar el ambiente para todos los visitantes.

Es importante seguir las indicaciones del personal del recinto y permanecer en los senderos señalizados. Se desaconseja tocar las formaciones minerales, ya que incluso el contacto más leve puede dañar sus delicadas superficies o dejar residuos grasos que alteren su aspecto y crecimiento. Para la mayoría de los viajeros, la forma más sencilla de llegar a Chal Najyir es por carretera desde Deliyán. La cueva se encuentra cerca de la ruta que conecta Deliyán con Naraq, por lo que resulta ideal para una excursión breve desde cualquiera de las dos localidades.

Deliyán también constituye una base práctica para explorar la región más amplia de la provincia de Markazí. El trayecto desde Teherán dura aproximadamente dos horas y media por la carretera que une Qom con Deliyán. La visita a la cueva puede combinarse con una excursión a Naraq, una localidad histórica de arquitectura tradicional y con un ambiente distinto al del centro urbano, más moderno, de Deliyán. Esta combinación permite apreciar el contraste entre el patrimonio natural de la región y su entorno construido.

Deliyán ofrece las opciones más sencillas para pasar la noche, con hoteles y restaurantes disponibles. Para los viajeros, Chal Najyir es una maravilla natural de fácil acceso; para los geólogos, constituye un complejo sistema kárstico; y para la región, representa un ejemplo importante de cómo el patrimonio científico y el turismo responsable pueden reforzarse mutuamente.

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