Imaginar carreteras que brillan durante la noche sin utilizar electricidad parece una solución ideal para mejorar la seguridad vial. Sin embargo, un experimento realizado en Malasia demostró que incluso las tecnologías más prometedoras pueden enfrentarse a obstáculos difíciles de superar. En 2023, las autoridades malasias comenzaron a probar una pintura fotoluminiscente capaz de absorber energía solar durante el día y emitir luz después del anochecer. La iniciativa despertó entusiasmo entre los conductores y fue presentada como una posible alternativa para mejorar la visibilidad en carreteras rurales sin alumbrado público.
Pero, después de los primeros ensayos, el Gobierno descubrió que llevar esta tecnología a gran escala resultaría mucho más complicado de lo previsto. Cómo funcionan las carreteras que brillan sin electricidad El primer proyecto piloto se desarrolló cerca de Semenyih, en el estado de Selangor, sobre un tramo de carretera de aproximadamente 245 metros. Las autoridades aplicaron marcas viales elaboradas con materiales fotoluminiscentes , capaces de almacenar energía procedente de la luz solar y liberarla gradualmente en forma de luz visible. Durante el día, las líneas se parecen a las marcas convencionales.
Sin embargo, cuando oscurece, comienzan a emitir un resplandor que permite distinguir mejor los límites de circulación. La principal ventaja es que no necesitan cables, lámparas ni suministro eléctrico para producir ese efecto. Esta característica las convierte en una alternativa potencialmente útil para caminos rurales, curvas peligrosas y zonas alejadas de las redes de iluminación. © news.com.au Youtube. El problema que hizo cambiar de opinión al Gobierno Aunque las primeras reacciones fueron positivas, las autoridades detectaron una dificultad fundamental: el costo de implementación.
Según informó el ministro de Obras Públicas, Alexander Nanta Linggi, la pintura fotoluminiscente utilizada tenía un precio aproximado de 749 ringgits malasios por metro cuadrado. En comparación, la pintura convencional costaba alrededor de 40 ringgits por la misma superficie. Esto significa que las marcas luminosas eran casi diecinueve veces más caras que las tradicionales. La diferencia económica resultaba especialmente importante para un país con miles de kilómetros de carreteras que necesitan mantenimiento constante.
Además, los especialistas debían evaluar si el rendimiento de las marcas justificaba una inversión tan elevada. Malasia decidió frenar la expansión de las carreteras luminosas En noviembre de 2024, el viceministro de Obras Públicas, Ahmad Maslan, reconoció que los resultados de los ensayos no habían cumplido las expectativas de los expertos del ministerio. El funcionario señaló que el elevado costo hacía improbable continuar con una implementación más amplia de la tecnología. La decisión contrastaba con el entusiasmo inicial, que había llevado a distintos gobiernos regionales a explorar proyectos similares.
Selangor había impulsado la aplicación de estas marcas en otras carreteras, mientras que Johor también había identificado posibles ubicaciones para nuevos ensayos. Sin embargo, la experiencia mostró que mejorar la visibilidad nocturna no depende únicamente de incorporar materiales innovadores , sino también de garantizar su eficiencia económica y su rendimiento a largo plazo. Una tecnología prometedora que todavía necesita mejorar A pesar de las dificultades, las pinturas fotoluminiscentes siguen representando una posibilidad interesante para determinadas infraestructuras. Su capacidad para producir luz sin consumir electricidad podría resultar beneficiosa en lugares donde instalar alumbrado público es demasiado costoso o técnicamente complicado.
No obstante, los materiales deberán ofrecer mayor durabilidad, mejores prestaciones y costos más competitivos antes de convertirse en una alternativa extendida. El experimento de Malasia deja una conclusión importante: una innovación puede funcionar técnicamente y, aun así, no ser viable económicamente. Por ahora, las carreteras que brillan en la oscuridad continúan siendo una propuesta llamativa cuyo futuro dependerá de conseguir que su utilidad esté a la altura de su precio. Fuente: Futura Science.