El retorno de Frenkie de Jong (29 años) a la dinámica de juego del Barça ya es una realidad. El holandés ‘debutó’ esta temporada ante el Real Madrid, después de no haber participado en los dos primeros meses de competición porque estaba recuperándose de la lesión de rodilla que sufrió durante el Mundial. En el Clásico salió en el minuto 74 y aunque el equipo azulgrana acabó perdiendo, dejó destellos de su categoría aunque jugase en la media punta, una posición que no es la suya. En total han sido casi cuatro meses sin jugar del neerlandés, dado que fue eliminado en el Mundial el 30 de junio ante Marruecos.
Pero es que ya estaba lesionado desde 15 días antes, una dolencia que los servicios médicos del Barça sólo pudieron comprobar a mediados de julio, cuando le hicieron a Frenkie una revisión mientras estaba aún de vacaciones que certificó que sufría una rotura del ligamento lateral interno de la rodilla derecha, algo que se comunicó el 23 de julio y que llevó al mediocampista a realizar un tratamiento conservador para recuperarse. El diagnóstico de los servicios médicos de la Federación Holandesa fue erróneo y eso provocó el enfado de Hansi Flick con el seleccionado neerlandés y con su futbolista. Tres meses y dos días después de aquel parte médico del Barça, De Jong volvió a jugar, en la segunda parte contra el Real Madrid. Flick lo sacó al campo con 1-1 y lo ubicó en la media punta, aunque esa no sea su puesto.
Fuentes del staff explican que el técnico buscaba mejorar la posesión de balón para ser menos vulnerable a la presión blanca. No obstante, queda claro que la demarcación ideal de Frenkie sobre el césped no es esa sino la de pivote o interior. En todo caso, al no estar desgastado a nivel físico porque estaba recuperándose, De Jong es un refuerzo para Flick llegado a finales de octubre y que puede ayudarle a apuntalar el doble pivote y, especialmente, para darle relevos de calidad a Rodri y a Pedri. En un contexto en que el entrenador azulgrana insistió en que a su equipo le faltó “frescura” en el Clásico, algo que afectó especialmente a su dupla de medios ante los marcajes individuales que ordenó Mourinho (Bernardo Silva sobre Pedri y Bellingham-Tchouameni con Rodri), el retorno de Frenkie puede ayudar mucho.
De hecho, fuentes del vestuario azulgrana confirmaron a Mundo Deportivo que en los últimos días De Jong ha exhibido un gran momento de forma en las sesiones de entrenamiento que incluso ha sorprendido a sus compañeros. Y es que el internacional neerlandés ha mostrado un pico de forma físico muy alto y, además, se le ha visto muy acertado con balón a la hora de conducir y romper presiones. Precisamente, su mejor cualidad (su buena salida desde atrás conduciendo con potencia para romper la presión rival) le puede ir muy bien al Barça para superar esas marcas al hombre que tanto se están poniendo de moda y que el equipo de Flick ha sufrido de forma consecutiva ante Paris Saint-Germain y Real Madrid. En la media del Barça hay mucha competencia con Rodri, Pedri, Gavi, Bernal, Fermín, Olmo, Fariñas y el propio De Jong.
El neerlandés quiere jugar de forma regular y ya avisó que aunque vive muy bien en Barcelona, prioriza su bienestar deportivo sobre el personal. Ahora llega el momento de demostrar que su lesión es historia y que puede elevar el nivel de la medular y dar su mejor versión para lograr, por fin, la ansiada Champions League.