La organización describe la situación en el noreste de la ciudad, último paradero conocido de los soldados, como escenario de «intensos tiroteos y explosiones causada por drones». Entre el 18 de octubre y el lunes al que se refiere la información, MSF atendió a 30 personas heridas por disparos o explosiones en los hospitales de Tabarre y Cité Soleil, donde trabaja su personal. La organización pidió a las autoridades y a las partes implicadas que «protejan a la población civil y garanticen el acceso a los centros de salud a todas las personas heridas o enfermas, sin distinción alguna». Davina Hayles, jefa de misión de MSF en Haití, manifestó su preocupación por el aumento de la violencia en zonas densamente pobladas y señaló que entre las personas atendidas había mujeres y niños. «Nos preocupa enormemente este repunte de la violencia en varios barrios densamente poblados de la capital», afirmó.
MSF alerta del impacto de la violencia en Puerto Príncipe Hayles describió la llegada de pacientes heridos a los centros de la organización: «Entre las víctimas, hemos atendido a muchas mujeres y niños; resulta estremecedor verlos llegar a nuestros hospitales con heridas provocadas por disparos o explosiones». La alerta de MSF se produce mientras continúan las tareas de búsqueda de los cuatro militares salvadoreños. Fuentes del Gobierno haitiano confirmaron que en las últimas horas se habían desplegado en Haití, especialmente en Puerto Príncipe, más de 1.000 militares, aproximadamente 1.300, para localizar a sus compañeros. Las operaciones comenzaron en Santo, en la comuna de Croix-des-Bouquets, donde desaparecieron los soldados tras una emboscada atribuida a bandas criminales.
La información señala que estos grupos llevan años imponiendo su control en la capital y en otras zonas del país. El Gobierno salvadoreño no se había pronunciado sobre el despliegue. Búsqueda de los militares salvadoreños El domingo anterior a la publicación de la información, un dirigente pandillero difundió un vídeo dirigido al presidente de El Salvador, Nayib Bukele, en el que afirmó que los cuatro militares habían muerto en lo que describió como un ataque por error. Wilson Joseph, conocido como Lanmo Sanjou y líder de Los 400 Mawozo, sostuvo que los salvadoreños habían entrado en territorio controlado por los Chen Mechan, una pandilla vecina, y que unos pistoleros abrieron fuego.
Según su versión, sus miembros habían detectado un vehículo desconocido y «tomaron medidas, provocando la muerte de los extranjeros». La versión de Joseph no ha podido ser verificada. Los cuatro militares salvadoreños siguen oficialmente desaparecidos.