El encuentro retoma la escena nacional con el brillo propio de la expresión y la particularidad de realizarse en medio de un escenario adverso, sin embargo, ello no comprometerá la calidad de esta nueva edición. Así lo confirmó en días recientes a la prensa el presidente de la cita, el relevante pianista y compositor Frank Fernández, Premio Nacional de Música. El artista auguró el esplendor del festival, que podría superar a los celebrados en años anteriores, en tanto anunció que está dedicado a personalidades y agrupaciones que encumbran el universo musical cubano e internacional. Por primera vez, se celebrará el Concurso Internacional de Música de Cámara en las modalidades profesional y amateur, y al que se inscribieron en un inicio 21 proyectos.
Según el programa, participan este año 34 formatos artísticos que enriquecen la escena junto a la soprano rusa Natalia Kirillova, a figuras procedentes de Estados Unidos y a otras del ámbito nuestro con similar relevancia. El Teatro Nacional, el Museo Napoleónico y el de Artes Decorativas, la Casa del Alba Cultural, la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, entre otros espacios, abrirán sus puertas al evento, que promueve lo más sublime de una manifestación con profundo arraigo en la cultura caribeña. Conciertos, charlas e intercambios académicos entre profesionales y estudiantes figuran en la agenda, además de otras propuestas que igual podrían agradar a admiradores y público poco familiarizado con la música de cámara. La cita se desarrolla en el contexto del aniversario 50 del Ministerio de Cultura de Cuba y es otro de los espacios que procura el disfrute en los asistentes y el arte de elevado vuelo.
El XV Festival Internacional de Música de Cámara festeja una «expresión completa, educativa y compleja, que demanda mucho sacrificio y esfuerzo», aseveró el maestro Frank Fernández, referente indispensable de la pianística en Cuba. msm/amr