¿Qué pasa con las bolsas, los bonos y el dólar cuando la Fed sube las tasas de interés?

¿Qué pasa con las bolsas, los bonos y el dólar cuando la Fed sube las tasas de interés?

Bloomberg Línea — La Reserva Federal anunciará este miércoles su decisión sobre las tasas de interés, con la expectativa de que permanezcan sin cambios. Sin embargo, el mercado anticipa otra subida en diciembre, una perspectiva que vuelve a poner bajo la lupa a las bolsas, los bonos y el dólar. La Fed mantuvo las tasas estables durante las cinco primeras reuniones de 2026, tras tres recortes consecutivos de 25 puntos básicos en 2025. En septiembre, elevó el rango de referencia a 3,75%-4,00%, su primer incremento desde marzo de 2022.

Los operadores asignan una probabilidad superior al 90% a otra subida en diciembre, después del ajuste aprobado por unanimidad en septiembre. El presidente de la Fed, Kevin Warsh, deberá explicar cómo responderá a la inflación asociada con los elevados precios energéticos. Un análisis de Goldman Sachs (GS) sobre nueve ciclos de aumentos de tasas desde 1983 muestra que las acciones suelen recuperarse después de las primeras pérdidas, mientras los rendimientos de los bonos y el dólar presentan trayectorias diferentes según las condiciones económicas. La investigación, elaborada por Vickie Chang, analista del banco, distingue entre ciclos moderados y prolongados.

En los episodios examinados, la Fed elevó las tasas un promedio de 260 puntos básicos durante aproximadamente 13 meses. Chang sostiene que las acciones “han tendido a tener dificultades inicialmente después de la primera subida, pero se recuperan rápidamente”, una trayectoria que no se ha repetido con la misma intensidad en todos los ciclos monetarios. ¿Cómo reaccionan las bolsas y los bonos? Desde la subida de tasas del 16 de septiembre, el S&P 500 acumula un avance del 2,38%. La trayectoria contrasta con las caídas iniciales que suelen registrar las acciones después del primer incremento de un ciclo monetario. → Suscríbete al newsletter Línea de Mercado, una selección de Bloomberg Línea con las noticias bursátiles más destacadas del día.

El índice suele alcanzar su punto más bajo durante los dos primeros meses posteriores al inicio de las alzas y recuperarse en un plazo de cuatro meses, según la mediana histórica de los ciclos moderados y de mayor magnitud. Los rendimientos bursátiles a seis meses fueron estables o positivos en todos los ciclos analizados, excepto en 1994 y 2022. A 12 meses, únicamente el episodio de 2022 registró un resultado negativo. La evolución de los bonos presenta diferencias más marcadas.

Chang explica que “los rendimientos tanto del tramo corto como del largo tienden a subir en anticipación de la primera subida”, aunque su comportamiento posterior depende de la duración del ciclo. Desde la subida de tasas de septiembre, el rendimiento de los bonos del Tesoro estadounidense a diez años pasó del 5,023% al 5,015% el 28 de octubre, después de alcanzar un máximo del 5,305% el 5 de octubre. En los ajustes moderados, los rendimientos suelen alcanzar un máximo local poco después del primer incremento. En los ciclos más extensos, continúan al alza durante más tiempo.

La estructura de los rendimientos también cambia. Según Chang, “la curva tiende a aplanarse antes de la primera subida, y este aplanamiento tiende a continuar después de la primera subida”. Este movimiento fue más pronunciado y persistente durante los ciclos de mayor endurecimiento. El análisis compara específicamente la diferencia entre los rendimientos de los bonos del Tesoro a diez y dos años.

Los antecedentes de 1997 y 2015 ofrecen otra referencia. En ambos episodios, la Fed realizó un único incremento de 25 puntos básicos y los rendimientos de los bonos alcanzaron máximos alrededor de esa decisión antes de retroceder. Sin embargo, las acciones tuvieron resultados distintos. En 1997, el crecimiento económico sólido favoreció una recuperación bursátil más intensa, mientras que en 2015 las preocupaciones económicas prolongaron la debilidad del mercado. ¿Qué ocurre con el dólar y qué anticipa Goldman Sachs para 2026?

El índice dólar (DXY) ha avanzado un 2,09% desde el incremento de tasas del 16 de septiembre. La apreciación coincide con un comportamiento histórico que suele favorecer a la moneda estadounidense antes del inicio de los ciclos de endurecimiento. Chang observa que “el dólar estadounidense real ponderado por el comercio tiende a fortalecerse antes de la primera subida”, aunque posteriormente registra resultados dispares. El comportamiento de la divisa no permite establecer una trayectoria única.

Los antecedentes muestran que las expectativas de tasas influyen antes de las decisiones, pero los movimientos posteriores varían entre ciclos. La comparación histórica cobra relevancia tras el aumento de tasas iniciado en septiembre de 2026. El mercado descontaba aproximadamente tres incrementos adicionales, equivalentes a un endurecimiento total cercano a 100 puntos básicos. Goldman Sachs, por su parte, esperaba solamente una subida adicional.

Chang describe sus previsiones como “un número moderado de subidas, que el crecimiento permanezca estable alrededor de su potencial y un alivio modesto y gradual de la inflación”. La entidad considera que estas condiciones deberían favorecer una trayectoria moderadamente positiva para las acciones. Sin embargo, los antecedentes de 1997, 1999 y 2015 muestran resultados distintos incluso entre ciclos relativamente breves. Una desinflación más rápida permitiría terminar antes el endurecimiento.

Chang considera que ese desenlace “sería el escenario de mercado más positivo”, especialmente si la mejora de los precios reduce la necesidad de nuevas subidas. Por el contrario, una interrupción motivada por problemas de crecimiento o tensiones financieras podría perjudicar inicialmente a las acciones. Un ciclo más prolongado también elevaría los riesgos económicos posteriores. La duración del ajuste seguirá condicionada por la inflación y la actividad económica.

Para Goldman Sachs, “cuanto más continúe ese proceso, mayor será el riesgo de una revisión a la baja más significativa del crecimiento más adelante”.

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