Es complicado poner el punto de inflexión en un juego de cartas en plena expansión, pero parece obvio que cuando miremos atrás dentro de unos cuantos años, Radiance tiene muchas papeletas para ser ese instante concreto para Riftbound. El TCG de League of Legends lanzó la pasada semana su quinto set de cartas y el último de este 2026, año que marcó la expansión internacional del mismo a la vez que alumbraba una escena competitiva. Y no puedo dejar de pensar en lo importante que es por su factor de madurez. Radiance no cambia demasiado su morfología frente a Vendetta (casi 200 naipes nuevos, leyendas con nuevos arquetipos y productos para una comunidad sedienta de novedades), pero sí que hay signos tanto externos como dentro de esas cartas como para pensar que se está llegando a una fase de verdadera madurez del producto: es el primero que se publica simultáneamente en inglés, francés y chino, llega junto con el anuncio de la ambiciosa estructura competitiva para 2027 y, esto ya es más subjetivo, es el que llega con un metajuego más establecido y con menos necesidad de aportar cartas por una mera razón numérica.
Por ello, Radiance tiene la obligación de marcar el camino mucho más que los anteriores sets. Esto ya no va de aprovechar el factor de novedad del juego, o sacar punta a sus cuestiones diferenciales frente al resto de competidores dentro del espacio TCG, sino de sentar las bases de lo que implicará el último set de cada año de Riftbound; seguramente el momento más relevante para el circuito competitivo y el metajuego. Ya he podido echar el guante a unos cuantos sobres y packs de cartas de Riftbound, y os comentaré en el artículo tanto mis impresiones personales de las novedades, como resumiré para los más despistados todo lo que es necesario saber sobre este flamante nuevo set del juego de cartas coleccionables de Riot Games basado en League of Legends. Keywords y novedades A nivel estético, estamos frente a una expansión basada en la música.
Lo más llamativo llega ya con el packaging, que nos recuerda a grupos tan importantes para el mundo de Runaterra como K/DA con el protagonismo de Seraphine, pero también con cartas concretas inspiradas en la iconografía y las posibilidades del mundo sonoro. Es una decisión muy interesante para unas cartas de leyendas especiales, las cuales también cuentan con otras variantes de campeones pertenecientes a grupos como Pentakill o Hearthsteel. En el plano jugable, destaca una novedad principal como es la llegada de las Unidades de Equipamiento (Equipment Units). Se trata de cartas que cuentan con una dualidad de comportamiento y pueden ejercer tanto de unidades con la que conquistar campos de batalla, como de tomar la forma de equipamiento y potenciar así a otras unidades.
Como pasó con anteriores sets, se trata de algo común a varios arquetipos y colores, y que busca dotar de mayor variedad y opciones a los jugadores. Por otro lado, están las tres nuevas palabras clave, las cuales no me han parecido demasiado rompedoras y simplemente creo que pueden llegar a ocupar algunos huecos mecánicos con los que, de nuevo, ampliar las miras del metajuego. Os los nombro y detallo: - Deploy - Un gear con esta keyword aparece en un battlefield y muere al ser este conquistado por un rival. - Disarm - Es la versión opuesta a Assault que simplemente baja el Might de un enemigo objetivo en vez de aumentar el nuestro. - Show-off - Tienes que mostrar una carta al enemigo de tu mano o en juego y puede activar otros efectos al hacerlo. Arquetipos y barajas posibles Como es habitual, tenemos nueve leyendas principales, la cuales habilitan los tipos de mazos nuevos del set.
En esta ocasión estamos hablando de Ekko, Ziggs, Mordekaiser, Orianna, K'Sante, Riven, Jarvan, Evelynn y Seraphine. Como es habitual, tenemos alguno que es un poco gimmick, otros que traen de vuelta cosas ya conocidas y finalmente algo que no necesariamente estaba en Riftbound. Reflexionando sobre ello, detecto aquí también tres grandes grupos entre los arquetipos que llegan con Radiance, especialmente si dejamos fuera de la discusión a Jarvan, K'Sante y Mordekaiser que se basan en las unidades y el desarrollo de mesa de una forma más tradicional y homologable a mazos conocidos. - Tempo y Presión: Riven y Ekko encajan a la perfección con esto. La primera habilita de forma pasiva que todas las unidades entren Ready a los battlefields, acelerando el ritmo de la partida, mientras la segunda desciende el coste de las unidades a cambio de añadirles "mátame al final de turno"; la cosa es que quizás es interesante para unidades con efectos de Deathknell o inmediatos al ser jugadas. - Motores de recursos y sinergias: Seraphine y Orianna.
La primera podría parecer basada en tempo, al reducir costes de hechizos, pero que requiera el exhaust de tres unidades adicionales apela de forma evidente a los tokens. La segunda se basa en Gears, los cuales ahora pueden convertirse en unidades con su habilidad. - Amenazas especializadas: Evelynn y Ziggs. La primera usa las cartas boca abajo para generar un motor de robo y mejoras, mientras el segundo se aprovecha de una mecánica concreta como son las bombas para sembrar el pánico en los battlefields. De igual manera, creo que hay que destacar cartas como Trifarian Captain que ya está presente en mazos de Kennen, Runeblade Anvil con Miracle Zed y Bilgewater Tracker con Kai'Sa.
Mientras las dos primeras sirven para potenciar arquetipos ya existentes y mejorar sus puntos fuertes, esta última unidad es interesante porque arregla el punto ciego de los mazos de control basados en Kai'Sa, las unidades de bajo Might contra las que le costaba asentarse. Un pack inicial que convence No quería terminar el artículo sin destacar una cuestión que no había podido probar hasta ahora, y eran los mazos de inicio ya construidos. Con Radiance he podido echar el guante al pack de Evelynn y Seraphine, algo ideal para practicar con mi mujer en casa sin tener que ponernos a crear theorycrafting ni depender de ciertos naipes adicionales para que las partidas sean satisfactorias. Tiene un precio bastante competitivo frente al coste de crear tu propia baraja desde cero con sobres, y sigue la tendencia de muchos otros títulos que dentro del mundo TCG han tenido a bien ofrecer una puerta de entrada mucho más accesible para fans que simplemente quieran un inicio cómodo.
Que además cuente con un par de sobres, unas cajitas para los mazos, dos tapetes de papel y un pequeño librito de reglas adaptado además a estas barajas. En resumen, estamos frente a un set que no me parece tremendamente sorprendente, y creo que es por la razón correcta. Las palabras clave ocupan un hueco evidente, las leyendas son variadas y tienen incluso espacio para algunos arquetipos muy concretos, así como las unidades y hechizos más neutrales mejoran barajas que ya conocíamos para dar una mayor variedad al metajuego. En VidaExtra | La filosofía de desarrollo de Riot con su MMO de League of Legends es considerarlo una misión (casi) imposible En VidaExtra | Si el LoL Classic te parece viejo, acaban de encontrar metraje de Onslaught, el juego que existió antes que League of Legends