Tras las dos derrotas frente al PSG y el Real Madrid, el club azulgrana ha decidido reforzar su retaguardia con un defensa para el eje Gvardiol (City), el soñado y que dependería de la sanción al club inglés; Bastoni (Inter), opción difícil y Lisandro (United) y Natan (Betis), más factibles La espectacular racha del FC Barcelona después de 11 victorias consecutivas (9 en Liga y 2 en Champions) se vio truncada en una semana negra. Las derrotas ante el PSG en el Parque de los Príncipes de París y en el Clásico frente al Real Madrid en el Spotify Camp Nou dejaron al descubierto una de las carencias que el FC Barcelona tiene pendiente de resolver. La dirección deportiva azulgrana reforzó la plantilla tras las salidas de Lewandowski y Ferran Torres con las incorporaciones en la delantera de Gordon, Adeyemi y Gabriel Jesus; aprovechó la oportunidad de mercado para apuntalar la media con un Balón de Oro como Rodri, certificó la continuidad de Joao Cancelo tras su buen rendimiento en los seis meses a préstamo y se aseguró un recambio de garantías con Livakovic por si Joan Garcia sufría algún contratiempo en la portería. Sin embargo, el presupuesto no dio para cubrir el déficit en la defensa.
El Barça contaba con algunas ventas que hubieran permitido reforzar la retaguardia con un central y un lateral más, pero finalmente no pudo abarcar esas dos incorporaciones. Flick apostó por la continuidad de Christensen para acompañar a Cubarsí, Gerard Martín y vio en Eric como la solución para el lateral derecho, contemplando que Koundé podría también ejercer de central. Ahora, y tras las dos derrotas frente al PSG y Madrid, antes dos equipos de primer nivel contra los que el Barça debe jugarse LaLiga y la Champions, el equipo volvió a sufrir en defensa, tal y como ya le sucedió la temporada pasada ante el Atlético en Champions y hace dos frente al Inter, cuando encajó goles en contragolpes. El club tiene claro el diagnóstico y quiere tratar de ponerle remedio en el próximo mercado de invierno con un central experimentado y de rendimiento inmediato.
Como el pasado verano, el Barça se verá condicionado a la hora de poder fichar en función de si hay salidas y el dinero que ingrese . Rendimiento inmediato Josko Gvardiol (24 años) sería el central soñado. El defensa del City tiene el consenso de todos, pero renovó el pasado verano hasta 2031. La única opción real para que el Barça pudiera hacerse con el croata, que además puede jugar como lateral zurdo, sería que el City recibiera una sanción contundente por sus irregularidades financieras antes del final del próximo mercado.
Ahí se abriría la puerta. Otro que también gusta, y que ya fue una opción el pasado verano es el central zurdo del Inter Alessandro Bastoni (27 años). Con contrato hasta junio de 2028, se vislumbra complicado que el equipo italiano acepte negociar por él a mitad de temporada. Existen algunas opciones también experimentadas y algo más factibles.
Una sería la del central del Manchester United Lisandro Martínez (28 años). El internacional argentino acaba su vinculación con el equipo inglés el próximo mes de junio, algo que obligaría al United a venderlo ya si quiere intentar sacar algún beneficio. Además, el argentino se mostró crítico con la política de fichajes de la dirección deportiva de los ‘red devils’ tras caer ante el Atlético de Madrid el pasado 13 de octubre, algo que lo ha dejado en el disparadero. Lo único que pesa en su contra es el historial de lesiones, algo que el Barça deberá evaluar bien.
Otra opción experimentada y de rendimiento inmediato sería la del central zurdo del Betis Natan (25 años). El futbolista brasileño, que ya cuajó una gran temporada el curso pasado ayudando a ir a la Champions, está también rindiendo a un gran nivel este año. Su precio rondaría los 30 millones, más variables.