Bloomberg Línea — Binance, el exchange de criptomonedas más grande del mundo, sufrió el mayor robo registrado en el sector: unos US$6.300 millones salieron de sus billeteras calientes el jueves 29 de octubre, según la propia empresa. En Venezuela, los anuncios de compraventa de Binance P2P continuaron activos durante el incidente y después, mientras el precio del USDT registró variaciones moderadas. Lo que sí cambió fue el acceso a los fondos: los retiros están pausados desde el jueves y Binance dijo este viernes que espera reactivarlos en unas 48 horas. El país es un mercado central para el dólar digital. “En Venezuela, millones de personas usan USDT para cobrar, ahorrar y pagar.
Muchos lo guardan en un exchange porque es lo más práctico”, dijo Rafael Núñez, CEO de MásQueSeguridad, en LinkedIn. Los registros de Binance P2P muestran que la actividad de compraventa continuó durante el incidente. El sistema de monitoreo del sitio informativo independiente El Cambio VE, que rastrea los anuncios de esta plataforma cada minuto, siguió detectándolos tanto durante el ataque como después. El promedio del USDT pasó de 1.011,59 bolívares el miércoles 28 a 1.010,75 el jueves, y este viernes a las 6:33 cotizaba en 1.006,00: una variación de menos de 0,5%.
Cómo ocurrió Según la investigación inicial de Binance, el punto de entrada fue la laptop comprometida de un ingeniero DevOps. Desde ese equipo, el atacante accedió a un contenedor de servicio interno que participa en el proceso de retiros y envió transacciones no autorizadas. Los fondos salieron en diez blockchains, entre ellas Bitcoin y Ethereum, a partir de las 16:05 (hora de Venezuela), según TRM Labs. El drenaje duró unos 20 minutos, según el recuento de Núñez.
Binance dijo que no halló evidencia de filtración de claves privadas. “Las claves quedaron intactas. El atacante tomó el sistema que les dice qué firmar”, explicó Núñez. Este viernes, Binance calificó el ataque de “complejo” y dijo que está “haciendo todo lo posible en coordinación con las fuerzas del orden para resolverlo”. Tres firmas de inteligencia de blockchain —TRM Labs, Chainalysis y Elliptic— atribuyen el ataque con alta confianza a TraderTraitor, la unidad de hackers de Corea del Norte vinculada al grupo Lazarus.
Binance no ha confirmado la atribución. El FBI y el Servicio Secreto de Estados Unidos dijeron que investigan el caso, y las autoridades estadounidenses han documentado que ese grupo suele atacar a ingenieros con ofertas de empleo falsas y aplicaciones troyanizadas. Del monto total robado, unos US$3.000 millones ya están congelados en la blockchain con ayuda de socios de la industria. Tether bloqueó más de US$1.500 millones en USDT y Circle, US$800 millones en USDC.
Arkham Intelligence, que rastreó 55 billeteras vinculadas al robo, calcula que unos US$5.700 millones salieron de las billeteras calientes. “Esa parte del botín se frenó porque alguien tenía autoridad, herramientas y la decisión tomada antes de que hiciera falta”, dijo Núñez. El monto es más de cuatro veces el récord anterior: el ataque al exchange Bybit en febrero de 2025, de casi US$1.500 millones. La escala del robo cobra peso en un exchange que custodia unos US$135.200 millones en activos, casi cinco veces los del segundo más grande, OKX, según datos de DefiLlama. La empresa asegura que los fondos de los usuarios están a salvo y que cubrirá todas las pérdidas con el fondo SAFU —una reserva creada en 2018 para emergencias, que se mantiene en torno a los 1.000 millones de dólares— y con recursos propios.
Mientras la investigación continúa, Binance prometió que publicará un informe técnico completo y que los retiros podrían reactivarse el domingo. El robo se suma a una racha de incidentes que incluye drenajes en Bitget, vulneraciones en dispositivos Ledger y, el mismo día del ataque, una intrusión en Polymarket que dejó US$2,7 millones sustraídos a unos 700 usuarios, según la plataforma Bubblemaps. En tanto, el bitcoin (XBTUSD) cayó por debajo de los US$77.000 tras la noticia. Los riesgos para los usuarios Para Núñez, el caso muestra el riesgo que corren las empresas que mueven dinero: el ingeniero DevOps construye y mantiene el software interno y, para hacerlo, necesita acceso a casi todo —servidores, nubes, bases de datos y herramientas de automatización—.
Es, en sus palabras, como el empleado con la llave maestra del edificio, incluida la bóveda. Y esa llave vive en una laptop que también sirve para el correo y la navegación cotidiana. “Eso es lo que llevo años llamando el trusted insider: la persona de confianza con acceso privilegiado a quien el atacante convierte en su puerta, casi siempre sin que actúe de mala fe”, dijo. En investigaciones forenses que ha hecho en Venezuela, asegura haber visto el patrón repetirse: contraseñas compartidas, accesos de administrador desde equipos personales y permisos de urgencias pasadas que nunca se retiran. El peligro más cercano para los usuarios no está en la blockchain sino en los mensajes que llegan tras el ataque. “Después de cada hackeo grande llegan los falsos ‘reembolsos’, los formularios de verificación y los soportes técnicos por WhatsApp”, advirtió Núñez.
Y para el dinero que no se necesite operar esta semana, la recomendación del experto es moverlo a una wallet propia. Binance, por su lado, pidió confiar únicamente en sus canales oficiales y recordó que nadie legítimo pedirá el código de doble factor ni la frase semilla de la billetera.