El número de mujeres desplegadas en las misiones de paz de Naciones Unidas descendió en 2026. La caída fue del 26% entre las integrantes de las tropas y del 43% entre las expertas militares y oficiales de Estado Mayor , según datos del Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo (SIPRI). Las cifras se hicieron públicas con motivo del 26º aniversario de la Resolución 1325 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas sobre mujeres, paz y seguridad. Los datos reflejan que el avance de la representación femenina en las operaciones multilaterales de paz continúa siendo lento.
La representación femenina se aleja de las metas de la ONU La Estrategia de Paridad de Género Uniformada de la ONU, aprobada en 2018, fijó para 2028 el objetivo de que las mujeres representen el 15% de las tropas desplegadas en operaciones de paz y el 25% de los expertos militares y oficiales de Estado Mayor. Las cifras de 2026 siguen por debajo de esos objetivos. La proporción de mujeres entre las tropas se mantuvo en el 8% , el mismo porcentaje que en 2025. Sin embargo, esa estabilidad relativa no se tradujo en un número igual de efectivos: hubo 1.098 mujeres menos, un descenso del 26% que SIPRI identifica como la mayor caída interanual de la última década.
En el caso de las expertas militares y oficiales de Estado Mayor, la proporción se situó en el 21% en 2026, 2,7 puntos porcentuales menos que en 2025. El descenso se produjo por segundo año consecutivo. El número de mujeres en estas funciones cayó un 43%, equivalente a 272 efectivos menos, también la mayor disminución anual del periodo analizado por SIPRI. Las misiones con más mujeres desplegadas El estudio, elaborado por los investigadores Claudia Pfeifer y Lucas Wiktorsson, atribuye en gran medida las reducciones a la situación financiera de la organización.
Los autores concluyen que los descensos «reflejan en gran medida los recortes generales de personal derivados de las dificultades financieras de la ONU». La misión con más mujeres es la Misión Multidimensional Integrada de Estabilización de Naciones Unidas en República Centroafricana (MINUSCA), con 997. A continuación figuran la Misión de Asistencia en Sudán del Sur (UNMISS), con 741; la Misión de Organización en República Democrática del Congo (MONUSCO), con 666; y la Fuerza Provisional para Líbano (UNIFIL), con 573. Completa los cinco primeros puestos la Fuerza Provisional de Seguridad para Abyie (UNISFA), situada entre Sudán y Sudán del Sur, con 250 mujeres.
Las cifras corresponden al número de mujeres en cada operación, según los datos recopilados por SIPRI. Los principales países contribuyentes Nepal es el país que aporta más mujeres a las misiones de la ONU, con 327. Le siguen Ghana, con 287; Ruanda, con 286; Bangladesh, con 273; Zambia, con 153; India y Pakistán, con 125 cada uno; Indonesia, con 112; Etiopía, con 108, y Tanzania, con 106. Salvo por la salida de Sudáfrica del grupo de los diez principales contribuyentes y la incorporación de India en 2026, la lista se mantiene igual que en 2025.
SIPRI señala que el aumento sostenido del número de mujeres depende, en parte, de los sistemas nacionales de reclutamiento y de la nominación de candidatas para los despliegues, especialmente en puestos de alto nivel. El instituto también advierte de que la escasez de personal nacional y las bajas tasas de nominación de mujeres siguen siendo obstáculos. Además, cuando el aumento de la representación femenina se concentra en unos pocos países contribuyentes, esa presencia puede quedar expuesta a los recortes de sus aportaciones. La agenda de mujeres, paz y seguridad La ministra de Defensa, Margarita Robles, participó el lunes en Nueva York en el encuentro «Del compromiso a la implementación: impulsar la agenda de Mujeres, Paz y Seguridad a través de instituciones de defensa», organizado por ONU Mujeres y el Ministerio de Defensa en la sede de Naciones Unidas.
Durante el encuentro, Robles defendió un objetivo mínimo del 5% de representación femenina en las Fuerzas Armadas y los cuerpos policiales de todos los países. También se refirió a la Resolución 1325 y sostuvo que sus compromisos deben traducirse en medidas concretas.