Como en el resto de estadios del fútbol español, el Spotify Camp Nou guardó un emocionado minuto de silencio en memoria de los 69 fallecidos por el accidente ferroviario de Urda (Toledo), al que siguió un intenso aplauso de los asistentes en el campo del FC Barcelona justo antes del partido de Liga ante el Deportivo Alavés. Desde el mismo miércoles, día del trágico suceso, el Barça ya se sumó a los tres días de luto oficial en España con las banderas a media asta en las instalaciones del club. Además, tanto los jugadores del equipo de Hansi Flick como los del Alavés lucieron brazaletes negros. El silencio también presidió el Gol 1957, la zona inferior de la Primera Graderia del Gol Sud, después del cierre provisional de la Grada d’Animació aprobado por la junta directiva barcelonista en su reunión ordinaria del pasado jueves.
El Barça decidió la suspensión para el partido ante el Alavés ante el riesgo de cierre del estadio por la reiteración de denuncias de LaLiga por insultos y demás incidentes trasladados al Comité de Disciplina de la RFEF en los duelos ante Athletic, Racing, Getafe y especialmente el Clásico contra el Real Madrid. Este lunes están previstas conversaciones con los grupos de animación para concienciarlos aún más de los riesgos con la puerta abierta a reabrir el martes (21 h./Movistar +) en la Champions League ante el Aston Villa.