Kimi Antonelli ya es el campeón más joven de la historia de la F1 tras una caótica carrera en México; Verstappen triunfa en el caos F1 GP MÉXICO El italiano, que debutó en la F1 el pasado curso con 18 años, ha arrasado en este 2026 con el coche dominador en solo su segunda temporada en la clase reina y se proclamó nuevo rey con solo 20 años, con cuatro carreras de ventaja al acabar 3º en México Es el campeón del mundo más joven de la historia de la F1. Andrea Kimi Antonelli se convirtió en México en el nuevo rey de la F1 con solo 20 años, 2 meses y 7 días, y 16 años después, rompió el récord anterior de Sebastián Vettel, que en 2010 se coronó con 23 años. Pero lo logrado por el piloto de Bolonia (25 de agosto de 2006) es aún más histórico, porque hacia 73 años desde el último título logrado por un italiano en F1, Alberto Ascari, que conquistó sus dos coronas en 1952 y 1953, después del logrado por Giuseppe Farina en 1950. Y sobre todo, llama la atención que el piloto de Mercedes lo haya logrado en tan solo su segundo año en la F1, al tener la suerte que la mayoría de pilotos no tienen en toda una carrera completa: el encontrarse con el coche dominador de la parrilla a las primeras de cambio, en su segundo curso, en este 2026.
Pero también tuvo el gran talento y fortaleza mental de aprovecharlo, arrasando al que todos veían como el gran favorito al inicio del curso, su compañero Russell, alguien con muchísima más experiencia y que en anteriores años superó a todo un 7 veces campeón como Lewis Hamilton con el mismo coche. Kimi le pasó por encima. Carrera loca: triunfo de Max y Kimi sube al podio Le faltaba tan solo cerrar el título en México. Estaba a 2 puntos.
Le bastaba con quedar 9º para lograrlo. Incluso si no ganaba Russell, podía acabar 10º. Y si no triunfaban Hamilton y George, podía incluso abandonar. Y finalmente, en una carrera llena de caos, Kimi no se metió en ningún lío y amarró la corona con una buena tercera posición.
La cita estuvo marcada por un casi toque de los dos Ferrari en la primera vuelta cuando Leclerc y Hamilton eran primero y segundo, una posterior sanción a Charles por haber tomado ventaja al irse fuera de la pista en esa acción, las quejas por radio de Lewis y una bandera roja a falta de 25 giros por un accidente de Bottas que obligaba a que la cita se reanudara con una segunda salida en parado a falta de 25 giros. El ganador se decidiría en un sprint final de 25 vueltas. Verstappen era líder ante Leclerc (2º) y Hamilton (3º), con Kimi en el 4º lugar. Podía pasar de todo en la salida por el gran rebufo que podían aprovechar los pilotos de segunda fila en los 840 metros que separaban la parrilla de la curva 1.
Podía ser un caramelo para Kimi, para intentar ganar el título logrando el triunfo con un ataque antológico en esa segunda salida en parado. Pero Kimi evitó cualquier problema y dejó que el resto de gallos batallaran en esos primeros metros, de forma muy inteligente. Verstappen arrancó a las mil maravillas y le cerró la puerta a Hamilton en la curva 1, que con un enorme arranque pasó a un Leclerc que bloqueaba gomas en esa primera frenada. Eso hacía que Charles se empezara a hundir.
Parecía que Kimi pasaba del tema, pero mostró su enorme sangre fría al superar a Charles en la posterior vuelta en la frenada de la 1. Se la jugó. Quería celebrar la corona desde el podio. Y lo logró.
Y mientras, hubo conato de incendio para Max: le investigaron por una presunta mala posición en parrilla en la resalida. Pero finalmente, quedó en nada. Max se escapaba hacia el triunfo, pero la carrera ún no había terminado. Un accidente entre Piastri y Lindblad originaba un 'Safety Car'.
Max tenía que defender su victoria en una resalida final tras el coche de seguridad a falta de 7 vueltas. No dio opción el tetracampeón y ganó ante Hamilton (2º) y un nuevo campeón del mundo, Kimi Antonelli, tercero en México. Sainz fue 15º, sin opciones, y Alonso abandonó tras 6 giros por problemas en el motor Honda, como Stroll, en la misma vuelta. Nos equivocábamos con Kimi Nacido a pocos kilómetros de la sede de Ferrari, pudo haber fichado cuando era un niño por los de Maranello, pero rechazaron esa idea porque era muy pequeño.
Y Toto Wolff, que tenía la espinita clavada de no haber podido reclutar a Verstappen cuando era un adolescente, vio en él a su propio Max. Lo ganó todo en categorías inferiores y no le pudo la presión de unirse al programa de Mercedes con 12 años. Y eso, que la presión a la que le sometió Toto fue parecida a la de Verstappen en Red Bull al hacerle saltar directamente de la Fórmula Regional Europea a la FIA Fórmula 2, sin previo paso natural por la FIA F3. Y luego, tras tan solo un año en F2, en pleno aprendizaje, le subió directamente a Mercedes en F1, sin pasar antes por un equipo cliente o de potencial menor como se suele hacer, como en los casos de Leclerc en Alfa Romeo, Alonso en Minardi o Russell en Williams.
Le ponían directamente a prueba en uno de los mejores conjuntos y como sustituto de nada menos que Lewis Hamilton. Cara de niño, mente de hierro Antes de ese salto, venía de un debut en unos libres en F1 en 2024 ante su gente, en Monza, en casa, que acabó con accidente en la primera vuelta por querer empujar demasiado. Muchos, incluido el que escribe estas líneas, creían que Wolff corría el riesgo de quemar al chaval, que era demasiado pronto. Y esa sensación se incrementaba en 2025, con un primer año duro, con muchos altibajos, en el que Russell le superó de forma contundente.
Pero nos equivocabamos. No se hundió, se rehizo, exhibiendo una fortaleza mental y madurez digna de campeón. Empezó de cero con una adaptación sublime a estos F1 de 2026 donde la gestión de la energía eléctrica es clave. Kimi, con cara de niño, es lo contrario cuando baja su visera.
Ha exhibido talento, velocidad y un desparpajo enorme, por ejemplo, al ganar en Mónaco ante Hamilton si arrugarse o en Austin arrasando con su ritmo a Verstappen. Llegó a México con 9 triunfos y 7 poles y se marcha con el título con aún 4 carreras por disputarse. Ha hecho historia. Kimi es el nuevo rey de la F1.
Ha nacido una estrella.