Día de Muertos vs. Halloween: dos formas de mirar a la muerte

Día de Muertos vs. Halloween: dos formas de mirar a la muerte

Foto: Halloween y Día de Muertos: el misterio detrás de dos fiestas que enfrentan a la muerte / Cortesía El 31 de octubre, Halloween llena las calles de disfraces, calabazas y personajes terroríficos. Un día después, el 1 y 2 de noviembre, México y otros países de Latinoamérica celebran el Día de Muertos con altares, velas, flores de cempasúchil y ofrendas para recordar a sus seres queridos. Aunque ambas festividades giran en torno a la muerte, sus orígenes y significados reflejan dos maneras distintas de relacionarse con ella. Halloween tiene sus raíces en el antiguo festival celta de Samhain, celebrado en Irlanda para marcar el final de la cosecha y la llegada del invierno.

Según las creencias de aquella época, durante esa noche el límite entre el mundo de los vivos y el de los muertos se debilitaba, permitiendo que los espíritus regresaran. De su interés: ¿31 de octubre, fuerzas oscuras y energías negativas caminarán entre nosotros? Con el paso del tiempo, la expansión del cristianismo incorporó estas fechas al calendario religioso. Posteriormente, la celebración evolucionó hasta convertirse en una fiesta popular caracterizada por los disfraces, las calabazas talladas, los dulces y el tradicional «truco o trato».

Uno de los lugares donde Halloween adquiere un significado especial es Sleepy Hollow, en Estados Unidos, conocido por la leyenda del Jinete sin Cabeza, popularizada por el escritor Washington Irving. Cada octubre, desfiles, decoraciones y actividades turísticas convierten a esta localidad en un atractivo destino para visitantes de distintas partes del mundo. Foto: Halloween y Día de Muertos: el misterio detrás de dos fiestas que enfrentan a la muerte / Cortesía Día de Muertos: una tradición para recibir a quienes ya no están A diferencia de Halloween, el Día de Muertos tiene raíces en las culturas prehispánicas de México. Para los pueblos nahuas, la muerte formaba parte del ciclo de la vida y no representaba necesariamente una separación definitiva.

Tras la llegada de los españoles en el siglo XVI, las creencias indígenas se mezclaron con las celebraciones católicas de Todos los Santos y los Fieles Difuntos. De este encuentro surgió una tradición que, con el paso de los siglos, adquirió una identidad propia. Actualmente, las familias colocan altares con fotografías, velas, alimentos, calaveras de azúcar y flores de cempasúchil. También visitan los cementerios para limpiar y adornar las tumbas, compartir recuerdos y rendir homenaje a sus seres queridos.

Aunque Halloween se ha convertido en una celebración comercial internacional, el Día de Muertos conserva un profundo significado cultural y familiar. Más que competir, ambas festividades muestran cómo distintas sociedades interpretan la muerte: una la convierte en motivo de diversión y la otra en una oportunidad para celebrar la memoria y mantener vivos los recuerdos. Actualidad

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