Con Jesús de Miguel, las víctimas del accidente ferroviario, con dos socios entre los fallecidos, y otro que murió en la previa del duelo ante el Deportivo en el recuerdo, el cuerpo no estaba para fútbol. Descansen en paz. Pero este circo no para. Y el Bayern visitaba el Metropolitano.
Y ganó, sometiendo al cuadro rojiblanco. Física y técnicamente, imponiendo un ritmo imposible de seguir para los de Simeone. Al Atlético le falta mucho para llegar al nivel de un Bayern que llegó a Madrid con importantes bajas en ataque. Dio igual.
Fueron mejores y ganaron con goles de Karl (tras un error de Le Normand) y Laimer. Lo primero que pasó fue la más clara del Atlético en el primer tempo. El reloj no había alcanzado el minuto 2 cuando Julián buscó el ángulo desde dentro del área, pero se le fue desviado. Había salido presionando arriba el cuadro colchonero, pero respondió el Bayern con otra ocasión y a partir de ahí, los alemanes monopolizaron el balón y el control.
No sufría el Atlético, cierto es, pero tampoco amenazaba a Neuer. Sorloth, sorpresa en el once en su primera titularidad del curso, era el recurso para sacar el balón. En largo, esta vez nada desde atrás por la presión asfixiante de los germanos. Ganó muchas el noruego, pero no hubo acompañamiento para salir.
Una que sí acabó con un disparo de Barrios desde la frontal que llevaba veneno, pero fue rechazado a córner. Luego la tuvo Karl tras un robo de Upamecano a Julián, al que siguió 30 metros. El joven mediapunta la echó arriba con todo a favor. Más tarde Hancko taponó un lanzamiento de Kane tras un rechace.
Nada más hasta el descanso, con la sensación de que el Atlético no estaba siguiendo su plan de este curso. Más por el rival que por decisión propia, que obligaba a cerrar bien y salir a la contra con peligro. Lo primero salió bien en ese primer acto, pero lo segundo no. Pero todo saltó por los aires al comenzar el segundo tiempo.
Le Normand se lió para sacar el balón. No lo hizo, Karl le robó la cartera, se la llevó y picó ante la salida de Oblak para poner el 0-1 en el marcador. Tiró de orgullo el Atlético. Y Simeone del banquillo, dando entrada a Koke, Lookman y Kang-in Lee por Le Normand, Sorloth y Baena.
Las bajas en el medio y la del Cuti habían llevado al francés al once y a Llorente al medio. Ahora debería tener más balón el cuadro colchonero. Así era, pero se atacaba con más corazón que cabeza, como si fuera el descuento. El Bayern volvió a recuperar el control, con posesiones largas.
El Atlético estaba muerto. Tanto correr tras el balón... Y una arrancada de Upamecano que acabó con un disparo del galo salvado por Oblak tras tocar en Pubill pudo ser la sentencia. Se salvaron los colchoneros, pero no justo después, cuando el incansable Laimer (qué exhibición) fusiló al esloveno.
Entraron Mendoza y Jonathan David. Pero el Bayern no aflojaba. Anularon el tercero por una presunta falta sobre Oblak. Podía haber durado el partido otros 90 minutos, que los colchoneros no hubiesen puesto en aprietos a un equipo, el alemán, que seguiría corriendo.
Una máquina perfectamente engrasada para la que no está este Atlético.