Buenos Aires — La derrota que sufrió Donald Trump en las elecciones de medio término de Estados Unidos no frenaría necesariamente una eventual asistencia financiera a la Argentina durante 2027, dado que no eliminaría las herramientas que conserva el Poder Ejecutivo estadounidense para instrumentarlo. Los demócratas obtuvieron el control de ambas cámaras del Congreso norteamericano en una contundente victoria en las elecciones de mitad de mandato, lo que fue interpretado por analistas como un rechazo de los votantes al presidente Donald Trump, la marcha de la economía y la guerra en Irán. Pese a ello, en el sector privado no esperan dificultades para que la administración de Trump brinde respaldo financiero al presidente Javier Milei durante el proceso electoral argentino el año próximo si hiciera falta. Por qué EE.UU podría volver a asistir a la Argentina Portfolio Personal Inversiones (PPI) remarcó en su último reporte que un Congreso opositor no necesariamente bloquearía un nuevo paquete de ayuda.
La clave está en las atribuciones del Tesoro estadounidense y en el uso del Exchange Stabilization Fund (ESF), conocido como Fondo de Estabilización Cambiaria: “Una victoria demócrata no cierra la puerta a un nuevo paquete como el de 2025”. Según explicó, el marco vigente permite que el Tesoro comprometa recursos disponibles a través del ESF con aprobación presidencial, sin necesidad de una nueva votación legislativa. De ese modo, una eventual derrota republicana elevaría el costo político de una asistencia, pero no impediría por sí misma que la administración estadounidense avance con una decisión de ese tipo. La diferencia es relevante para el Gobierno argentino: el respaldo de Washington podría continuar como una alternativa, aunque sujeto a un mayor escrutinio político, si los demócratas ganan influencia en el Congreso.
Facimex coincidió en que el resultado electoral no necesariamente modificaría las facultades del Ejecutivo. “El uso del Exchange Stabilization Fund sigue siendo una decisión del Ejecutivo y parece difícil que el Congreso lo modifique el año que viene”, sostuvo la entidad. No obstante, advirtió que podría aumentar el costo político de utilizar esos recursos para apoyar a la Argentina en 2027. Por eso, la continuidad de la asistencia no está garantizada, aunque tampoco quedaría descartada por el resultado electoral. ¿Efecto positivo sobre los mercados argentinos? Más allá de las consecuencias políticas para la relación entre Trump y Milei, Facimex evaluó que el impacto neto de las elecciones podría resultar positivo para los activos argentinos.
El análisis de la firma consideró que una eventual mejora de las condiciones financieras internacionales podría compensar el debilitamiento político del presidente estadounidense. En particular, mencionó tres factores: menores tasas libres de riesgo, un dólar más débil y un mayor apetito por inversiones de alto riesgo. “Vemos un impacto neto positivo sobre Argentina”, afirmó Facimex, por entender que, en un mercado preocupado por el riesgo político local, podría pesar más el alivio financiero global que el alineamiento de la Argentina con un gobierno estadounidense debilitado. Ese escenario podría favorecer a los activos emergentes y mejorar las condiciones de financiamiento, aunque su impacto concreto dependerá de la evolución de las tasas, del dólar y de la percepción de riesgo de los inversores. El riesgo argentino no depende solamente de Trump PPI también advirtió que el resultado de las elecciones estadounidenses no alcanza para explicar el deterioro que experimentaron los activos argentinos en los últimos meses. “La elección tampoco alcanza para explicar el deterioro de la deuda argentina desde mediados de julio, período en el que el EMBI+ Argentina se amplió unos 440 puntos básicos”, señaló.
La observación apunta a que el riesgo país responde también a factores internos y a las dudas del mercado sobre la evolución de la economía y la continuidad del programa oficial. En ese contexto, una eventual ayuda estadounidense podría funcionar como respaldo, pero no resolvería por sí sola los interrogantes sobre la incertidumbre que pesó sobre la deuda argentina. “En definitiva, el gran interrogante para la plaza local sigue siendo la elección del próximo año y la continuidad política del programa económico”, concluyó.