Las elecciones legislativas celebradas este martes han abierto un nuevo escenario político para los dos últimos años del segundo mandato de Donald Trump . Los demócratas han conseguido el primer gran objetivo de la noche al recuperar el Senado, mientras el escrutinio de decenas de distritos mantiene todavía abierta la batalla por la Cámara de Representantes. Estados Unidos renovaba los 435 escaños de la Cámara y 35 puestos del Senado. Antes de las elecciones, los republicanos controlaban ambas cámaras: disponían de una ventaja de 53 a 47 en el Senado y de una mayoría mínima en la Cámara de Representantes.
Los demócratas necesitaban ganar cuatro escaños senatoriales y obtener un saldo neto positivo de tres representantes para cambiar completamente el equilibrio del Congreso. Los demócratas han logrado penetrar en territorios republicanos que hasta hace pocos meses parecían fuera de su alcance Los demócratas recuperan el Senado El cambio más importante confirmado hasta el momento se ha producido en el Senado de Estados Unidos . Los demócratas han arrebatado al Partido Republicano al menos seis escaños y han asegurado el control de la Cámara Alta, superando ampliamente los cuatro puestos que necesitaban recuperar. El vuelco tiene una dimensión especialmente significativa porque varias de las victorias se han producido en estados tradicionalmente conservadores.
Estado Ganador demócrata Rival republicano Resultado político Carolina del Norte Roy Cooper Michael Whatley Pasa de republicano a demócrata Ohio Sherrod Brown Jon Husted Pasa de republicano a demócrata Iowa Josh Turek Ashley Hinson Pasa de republicano a demócrata Kansas Adam Hamilton Roger Marshall Pasa de republicano a demócrata Texas James Talarico Ken Paxton Pasa de republicano a demócrata Carolina del Sur Annie Andrews Darline Graham Pasa de republicano a demócrata La victoria de James Talarico en Texas es una de las mayores sorpresas de la noche. El demócrata derrotó al fiscal general Ken Paxton y consiguió el primer triunfo de su partido en unas elecciones senatoriales en Texas desde 1988. También destaca Kansas , donde Adam Hamilton derrotó al senador republicano Roger Marshall. Es la primera victoria demócrata para el Senado en el estado desde 1932.
En Iowa, Josh Turek se hizo con el escaño que dejaba vacante la republicana Joni Ernst. Texas, Kansas, Iowa, Ohio, Carolina del Norte y Carolina del Sur explican el vuelco que devuelve el Senado a los demócratas Georgia y New Hampshire resisten para los demócratas A esas conquistas se añade la capacidad del partido para conservar algunos de los escaños que los republicanos consideraban vulnerables. En Georgia , Jon Ossoff consiguió la reelección frente al republicano Mike Collins, mientras que en New Hampshire Chris Pappas mantuvo el escaño demócrata que dejaba Jeanne Shaheen al derrotar al exsenador republicano John Sununu. La combinación de escaños conservados y conquistas republicanas ha terminado inclinando el Senado hacia los demócratas incluso antes de que concluyan todos los recuentos.
El resultado definitivo todavía puede ampliar o modificar la composición de la cámara porque permanecen pendientes algunas carreras. Una de las más complejas es Alaska , donde compiten el republicano Dan Sullivan y la demócrata Mary Peltola y donde el sistema de voto preferencial y el recuento del voto por correo podrían retrasar el resultado. La batalla por la Cámara de Representantes continúa abierta La gran incógnita de las midterms de EEUU se encuentra ahora en la Cámara de Representantes. Los demócratas necesitaban un saldo neto de apenas tres escaños para hacerse con la mayoría y ya han conseguido arrebatar al menos siete distritos a los republicanos.
Sin embargo, todavía quedan suficientes circunscripciones sin adjudicar como para que el control definitivo de la cámara no esté cerrado. Entre las victorias demócratas aparecen distritos de Nueva Jersey, Pensilvania, Carolina del Norte y Kentucky. Jamie Ager, por ejemplo, ha ganado el distrito 11 de Carolina del Norte, mientras Rebecca Bennett derrotó al republicano Tom Kean en Nueva Jersey. Uno de los elementos más significativos ha sido el comportamiento de algunos distritos modificados durante la última oleada de rediseño electoral .
Los republicanos esperaban obtener nuevos escaños mediante cambios en los mapas de estados como Florida, Texas, Ohio o Carolina del Norte, pero varios candidatos demócratas han resistido incluso en circunscripciones redibujadas para favorecer al Partido Republicano. El control de la Cámara puede tardar días en conocerse por los recuentos pendientes y el elevado peso del voto por correo en algunos estados California será especialmente importante. El volumen de votos enviados por correo hace habitual que numerosos distritos del estado necesiten varios días para tener un ganador definitivo. En elecciones anteriores, el control de la Cámara llegó a tardar más de una semana en confirmarse.
Texas se convierte en el símbolo de la noche electoral Si existe un estado que resume las dimensiones del cambio político es Texas . No solo James Talarico ha conquistado para los demócratas un escaño del Senado. La demócrata Gina Hinojosa ha derrotado además al gobernador republicano Greg Abbott, que aspiraba a un cuarto mandato. Hinojosa se convertirá en la primera gobernadora latina del estado y en la primera demócrata que ocupa el cargo desde la década de 1990.
El resultado rompe décadas de dominio republicano en una de las piezas fundamentales del mapa electoral estadounidense y obliga a ambos partidos a revisar sus estrategias de cara a las presidenciales de 2028. Texas no ha sido un caso aislado. Los demócratas han arrebatado también a los republicanos las gobernaciones de Georgia, Ohio e Iowa . Keisha Lance Bottoms ganó en Georgia, Amy Acton venció en Ohio y Rob Sand logró imponerse en Iowa.
Florida, en cambio, continúa bajo control republicano. Byron Donalds ganó las elecciones a gobernador y se convirtió en el primer gobernador negro de la historia del estado. El coste de la vida vuelve al centro de la política estadounidense Los primeros estudios sobre el comportamiento de los votantes muestran que la economía ha sido uno de los grandes motores de estas elecciones. Alrededor de cuatro de cada diez votantes situaron la economía como su principal preocupación.
El coste de la vida, los precios de la energía, los efectos de los aranceles y la guerra con Irán tuvieron un peso destacado durante toda la campaña. Los resultados también muestran cambios importantes respecto a las presidenciales de 2024. Aproximadamente siete de cada diez menores de 30 años apoyaron candidatos demócratas a la Cámara de Representantes. Entre los votantes hispanos, alrededor de seis de cada diez respaldaron también a los demócratas, después del avance republicano registrado entre este grupo electoral durante las presidenciales de 2024.
Otro elemento relevante ha sido la percepción sobre los equilibrios institucionales. Cerca de siete de cada diez votantes consideraban que el Congreso no estaba haciendo suficiente para limitar el poder presidencial, según los datos disponibles tras la votación. La economía, los precios y la demanda de mayores contrapesos políticos han atravesado buena parte del voto en estas elecciones Trump acepta los resultados y promete trabajar con los demócratas Donald Trump ha asegurado que está dispuesto a aceptar los resultados electorales y colaborar con los demócratas. “Estoy absolutamente dispuesto a aceptar esos resultados”, afirmó el presidente mientras seguía el escrutinio desde la Casa Blanca, antes de añadir que su Administración trabajará con los representantes demócratas. Al mismo tiempo, Trump ha tratado de desligar su figura de algunas derrotas republicanas argumentando que él no figuraba en las papeletas.
La explicación contrasta con su propia estrategia de campaña, durante la que pidió repetidamente a sus seguidores que votaran como si él mismo fuera candidato. Dentro del Partido Republicano han comenzado ya las primeras discusiones sobre las causas de los resultados y sobre el peso que han tenido el presidente, la inflación, la guerra con Irán y la selección de candidatos en algunos estados. Qué cambia ahora para Donald Trump El control demócrata del Senado supone un cambio profundo para los dos últimos años de mandato de Trump. La nueva mayoría controlará los comités senatoriales y tendrá capacidad para decidir qué iniciativas avanzan, convocar comparecencias y abrir investigaciones parlamentarias.
Más importante todavía es su capacidad para bloquear o condicionar los nombramientos presidenciales , incluidos cargos de la Administración y jueces federales vitalicios. El cambio puede dificultar además cualquier intento de Trump de modificar nuevamente la composición ideológica del Tribunal Supremo si surgiera una vacante. Si los demócratas terminan conquistando también la Cámara de Representantes, el presidente afrontaría un Congreso completamente controlado por la oposición. Eso no significa que los demócratas puedan gobernar desde el Capitolio sin la Casa Blanca.
Trump conserva la capacidad de vetar legislación , por lo que una división institucional de este calibre podría provocar dos años de negociación política constante y episodios de bloqueo entre Congreso y Presidencia. Hakeem Jeffries mira hacia la presidencia de la Cámara Una victoria demócrata en la Cámara abriría además la puerta a otro cambio histórico. El actual líder de la minoría demócrata, Hakeem Jeffries , podría optar a convertirse en presidente de la Cámara de Representantes cuando se constituya el nuevo Congreso en enero, lo que le convertiría en el primer afroamericano en ocupar el cargo. Jeffries ha presentado una agenda para los primeros meses centrada en el coste de la vida y en aumentar la supervisión parlamentaria sobre la Administración Trump.
La posible pérdida de las dos cámaras dejaría a la Casa Blanca frente a un Congreso con capacidad para investigar, bloquear nombramientos y frenar buena parte de su agenda legislativa Una noche con varios resultados históricos Las elecciones han dejado también numerosos hitos políticos. Keisha Lance Bottoms será la primera mujer negra elegida gobernadora de un estado estadounidense. Deb Haaland se convertirá en Nuevo México en la primera mujer indígena en alcanzar una gobernación y Chris Pappas será el primer hombre abiertamente gay elegido para el Senado. En Florida, el republicano Byron Donalds será el primer gobernador negro del estado.
Además de las elecciones al Congreso y a las gobernaciones, numerosos estados han votado iniciativas legislativas. Entre ellas destaca Missouri, donde los electores rechazaron nuevamente una prohibición del aborto. Lo que todavía falta por conocer La noche electoral no ha terminado con el cierre de los colegios. El principal interrogante sigue siendo el número definitivo de escaños que obtendrá cada partido en la Cámara de Representantes .
California y otros estados con un volumen elevado de voto por correo pueden necesitar varios días para completar el escrutinio. También permanecen carreras senatoriales pendientes o sujetas a sistemas especiales de recuento, como Alaska, y varios resultados estatales todavía pueden modificarse a medida que se incorporen los últimos votos. Lo que ya está decidido es el primer gran cambio político de estas midterms de EEUU : los republicanos han perdido el Senado y los demócratas han conseguido trasladar la batalla por el control de Washington hasta territorios que durante años habían parecido sólidamente conservadores. El alcance final de la sacudida dependerá ahora de la Cámara de Representantes.
Si también cambia de manos, Donald Trump afrontará los dos últimos años de su presidencia sin el respaldo republicano de ninguna de las dos cámaras del Congreso.