París no podía esperar menos de Carlos Alcaraz, que ya había hecho historia con una remontada imposible al italiano Jannik Sinner en la final de Roland Garros 2025. Dos sets en contra, tres bolas de 'match', pero su instinto de supervivencia, el carácter, la calidad, le acabaron llevando al éxtasis, a la Copa de los Mosqueteros. En el otro extremo de la capital francesa, en las antípodas de la tierra batida cercana al Bois de Boulogne, en un elemento más hostil, el 'indoor' y una superficie realmente rápida, quizás la que más de toda la temporada, otra salvajada del español, 23 años y nº 3 mundial. Una gesta que muy bien hubiera firmado en su ciudad talismán Rafa Nadal.
Tiene un sucesor de postín, capaz de levantar dos bolas de 'match' en el Masters 1000 ATP de París, salvar un encuentro en el que había perdido la brújula después de haber dejado escapar muchas oportunidades ante un expeditivo rival, en su salsa. La fe y calidad diferencial de Alcaraz combinó con la presión que sintió el estadounidense Taylor Fritz, 29 años y nº 12, a favor del murciano. Un puntazo desató al murciano y enloqueció a un público que se alió con él en favor de la gesta. La rubricó Carlos Alcaraz, ganó 6-7 (10-12), 7-5 y 6-3 en 2h.43'.
A sus primeras semifinales en un evento que parecía destinado a ser 'gafe' también en su sexta participación. El reciente campeón del ATP 500 de Viena ha nacido para grandes noches como esta, que también resultó inolvidable para su compañero de selección Rafa Jódar. El madrileño fue el beneficiario indirecto del superhéroe murciano. Se vio fuera de las ATP Finals de Turín en favor de Taylor Fritz.
Alcaraz le obsequió con la victoria necesaria para que Jódar esté en la Copa de Maestros, del 15 al 22 de noviembre, en su primera temporada profesional. Alcaraz levantó un 'match-ball' con 3-5 gracias a una derecha pegada al límite. A continuación levantó el segundo con un passing. Logró además el 'break', volver al equilibrio.
Conectó con la grada, fue una fiesta, también un suplicio para Fritz. Un parcial de 5-0 puso al de El Palmar rumbo al triunfo. Retomó el control que no había certificado con resultados en el set inicial: tuvo 5-4 y saque para set, en el 'tiebreak' dispuso de tres pelotas de set. No hubo manera de sellar las ventajas, metiéndose en una espiral de errores que duró hasta que rozó el KOT.
Se rebeló, y de qué manera. Fue mágico, el suspense duró hasta que Alcaraz finiquitó su proeza. Este sábado, no antes de las 5 de la tarde, duelo con el noruego Casper Ruud o el portugués Nuno Borges.