El Índice de Precios de Consumo (IPC) de octubre se ha situado en el 4,9% interanual, la misma cifra registrada en septiembre, según el dato adelantado del Instituto Nacional de Estadística (INE). Este resultado acerca a los casi 9,6 millones de pensionistas españoles al porcentaje con el que se revalorizarán sus prestaciones en 2027. Las previsiones apuntan a una subida de entre el 3,5% y el 3,6%, aunque todavía falta conocer la inflación de noviembre. La revalorización de las pensiones contributivas no depende únicamente del último dato de inflación.
La Ley 21/2021, que garantiza el mantenimiento del poder adquisitivo de las pensiones, establece que el incremento se calcula mediante la media de las tasas interanuales del IPC entre diciembre de 2025 y noviembre de 2026. Con diez meses confirmados y el avance de octubre, esa media provisional se sitúa alrededor del 3,47%. Si se mantiene la tendencia, 2027 podría registrar la mayor subida de las pensiones desde 2024, cuando aumentaron un 3,8%. El IPC de octubre acerca la subida de las pensiones en 2027 al 3,6% La evolución de los precios durante 2026 explica por qué las previsiones de revalorización han aumentado en los últimos meses.
Diciembre de 2025 terminó con una inflación del 2,9%, mientras que enero y febrero de 2026 registraron un 2,3%. En marzo, el IPC repuntó hasta el 3,4% y posteriormente se estabilizó en el 3,2% durante abril, mayo y junio. Sin embargo, el verano marcó un cambio de tendencia: julio cerró con un 3,6% y agosto alcanzó el 4,3%. La inflación volvió a acelerarse en septiembre hasta situarse en el 4,9%, porcentaje que también refleja el indicador adelantado de octubre.
Este último dato todavía es provisional y deberá confirmarse el 13 de noviembre. La suma de las once tasas disponibles asciende a 38,2 puntos porcentuales, lo que deja una media provisional del 3,47%. No obstante, el porcentaje que se aplicará a las pensiones se obtendrá dividiendo entre doce la suma de todas las tasas interanuales, incluida la correspondiente a noviembre. Por tanto, el último dato del IPC será determinante para conocer si la subida de las pensiones en 2027 termina situándose alrededor del 3,5% o del 3,6%.
Cuánto subirán las pensiones en 2027 con un incremento del 3,5% o del 3,6% La pensión media del sistema de la Seguridad Social alcanzó en octubre los 1.376,14 euros mensuales, un 4,6% más que en el mismo mes del año anterior. Si finalmente se aplica una revalorización del 3,5%, esta cuantía aumentaría aproximadamente 48,16 euros mensuales, hasta situarse en 1.424,30 euros. Con un incremento del 3,6%, la subida rondaría los 49,54 euros, hasta alcanzar los 1.425,68 euros. En el caso de la pensión media de jubilación, que actualmente se sitúa en 1.577,60 euros mensuales, el aumento sería de unos 55,22 euros con una revalorización del 3,5% y de 56,79 euros si finalmente se confirma el 3,6%.
Para conocer cómo afectaría la subida a diferentes cuantías, estos son algunos ejemplos orientativos: - Pensión de 900 euros: subiría a 931,50 euros con el 3,5% o a 932,40 euros con el 3,6%. - Pensión de 1.000 euros: aumentaría hasta 1.035 euros o 1.036 euros, respectivamente. - Pensión de 1.200 euros: pasaría a 1.242 euros o 1.243,20 euros. - Pensión de 1.500 euros: alcanzaría los 1.552,50 euros o los 1.554 euros. - Pensión de 2.000 euros: se situaría en 2.070 euros o 2.072 euros mensuales. Estas cantidades son estimaciones calculadas sobre los dos porcentajes previstos. La subida definitiva dependerá del resultado final del IPC y de la cuantía concreta de cada pensión. Las pensiones contributivas y las pensiones mínimas en 2027 La revalorización general afectará a las pensiones contributivas de jubilación, incapacidad permanente, viudedad, orfandad y en favor de familiares.
Todas ellas están incluidas en el mecanismo de actualización vinculado al IPC. Las pensiones mínimas contributivas también participan en esta revalorización, aunque pueden experimentar incrementos adicionales. La normativa establece una senda de mejora progresiva de sus cuantías hasta 2027, vinculada a determinados umbrales de pobreza. En cuanto a las pensiones no contributivas, su actualización contempla igualmente medidas específicas para mejorar los ingresos de las personas que no han alcanzado los requisitos de cotización necesarios para acceder a una prestación contributiva.
Por tanto, no todas las prestaciones tienen por qué aumentar exactamente en el mismo porcentaje. Las cuantías mínimas y las pensiones no contributivas podrían registrar incrementos superiores al aplicado con carácter general. El impacto económico de la revalorización también será importante para las cuentas públicas. Durante octubre, la Seguridad Social abonó 10.565.782 pensiones a cerca de 9,6 millones de beneficiarios, con una nómina mensual de aproximadamente 14.540 millones de euros.
La subida de 2027 elevará ese desembolso, al que también contribuirán la incorporación de nuevos pensionistas y las diferencias entre las cuantías de las pensiones que se reconocen y las que dejan de abonarse. Fechas clave para conocer la subida definitiva de las pensiones en 2027 El próximo momento importante llegará el 27 de noviembre de 2026, cuando el INE publicará el indicador adelantado de inflación correspondiente a noviembre. Ese resultado permitirá calcular una estimación prácticamente definitiva de la subida de las pensiones, aunque todavía estará pendiente la confirmación del dato. El 15 de diciembre de 2026 se publicará el IPC definitivo de noviembre.
Con las doce tasas interanuales disponibles, podrá cerrarse el cálculo de la revalorización correspondiente al próximo ejercicio. La actualización está prevista para el 1 de enero de 2027, por lo que los pensionistas deberían empezar a percibir las nuevas cantidades en la primera nómina del año. Mientras tanto, las previsiones sitúan el incremento entre el 3,5% y el 3,6%, una subida superior al 2,7% aplicado en 2026. El objetivo de este mecanismo es proteger el poder adquisitivo de las prestaciones frente al aumento general de los precios, aunque su efecto sobre la economía de cada hogar dependerá de sus gastos habituales y de la evolución del coste de la vida.