Cambiar la configuración del router para mejorar la seguridad de nuestra conexión wifi parece una buena idea. Sin embargo, hay un ajuste que puede provocar que determinados dispositivos dejen de conectarse a internet, incluso aunque estemos introduciendo correctamente la contraseña. Detrás de este comportamiento puede encontrarse WPA2/WPA3 Transition Mode, una función diseñada para combinar los protocolos de seguridad antiguos con los más modernos. Esta modalidad, que aparece en la configuración de numerosos routers, permite que los dispositivos compatibles con WPA3 utilicen este sistema de protección mientras otros equipos continúan conectándose mediante WPA2.
Sobre el papel, es una solución perfecta para mantener la seguridad sin tener que sustituir todos los aparatos de casa. Sin embargo, la realidad puede ser diferente. Algunos televisores, impresoras, cámaras de vigilancia o dispositivos domésticos inteligentes pueden tener dificultades para reconocer correctamente la red. Y lo peor es que estos problemas pueden aparecer después de actualizar el router, aunque antes todo funcionase con normalidad.
Qué es WPA2/WPA3 Transition Mode Para comprender esta función, primero hay que distinguir entre WPA2 y WPA3. Ambos son protocolos de seguridad que protegen las conexiones inalámbricas, pero pertenecen a generaciones diferentes. WPA2 ha sido durante años uno de los estándares más utilizados para proteger las redes domésticas. WPA3, por su parte, introduce mejoras en los mecanismos de autenticación y ofrece una mayor resistencia frente a determinados ataques que quieren hacerse con nuestras contraseñas.
El problema es que no todos los dispositivos son compatibles con el protocolo más reciente. Un teléfono moderno puede conectarse mediante WPA3, mientras que una impresora comprada hace varios años quizá solo admita WPA2. Para evitar que estos aparatos se queden fuera, se desarrolló el denominado modo de transición WPA2/WPA3, que permite utilizar ambos sistemas dentro de una misma red inalámbrica. De esta manera, los usuarios pueden añadir nuevos equipos sin renunciar inmediatamente a los anteriores.
Pero hay una diferencia en la que merece la pena hacer hincapié: utilizar este modo mixto no significa que todos los dispositivos disfruten de la protección de WPA3. Cada aparato establece la conexión mediante el protocolo que admite y negocia con el router. Por qué algunos dispositivos dejan de conectarse al wifi Aunque el modo de transición se creó precisamente para facilitar la compatibilidad, algunos dispositivos antiguos pueden interpretar incorrectamente la información de seguridad que anuncia el router. Esto puede provocar errores de autenticación, solicitudes repetidas de contraseña o conexiones que fallan sin una explicación aparente.
Esto es porque algunos dispositivos antiguos pueden tener dificultades para interpretar los mecanismos de autenticación disponibles en una red configurada en modo de transición. El riesgo es especialmente relevante en equipos que ya no reciben actualizaciones de software o que fueron fabricados antes de finales de 2015. Además, WPA3 cuenta con mecanismos de protección adicionales, como los relacionados con las tramas de gestión protegidas, conocidas técnicamente como PMF. Una configuración incorrecta de estas funciones también puede generar incompatibilidades.
Qué hacer si ya no se conecta tu dispositivo En ese caso, lo primero será comprobar qué protocolo admite. Una vez se haya hecho esto, habrá que actualizar el firmware del router y, si es posible, el software del dispositivo afectado. Esto se debe hacer de esta manera ya que, en ocasiones, las actualizaciones corrigen los problemas de compatibilidad sin necesidad de hacer nada más ni reducir la seguridad de la red. Además, también puedes eliminar la red wifi guardada en el aparato y volverla a configurar desde cero.
Si el problema sigue, puedes crear una red independiente con WPA2 Personal y cifrado AES para los dispositivos antiguos. Y si el router lo permite, es recomendable aislar esa red de los dispositivos principales.