Carlos Alcaraz es el nuevo rey de París, conquistó por vez primera en su carrera un evento que había sido hostil a sus intereses personales y que tampoco había sido feudo propicio para el tenis español, que en cuarenta años acaba de sumar el segundo trofeo. El murciano se equiparó a David Ferrer, el mejor de 2012. Alcaraz, campeón de manera espectacular, como brillante fu su tenis para frenar a otro jovencito de armas tomar. El tenista de El Palmar, 23 años y nº 3 mundial, se tomó la revancha de la derrota del último US Open con el próximo pupilo de Juan Carlos Ferrero, el zurdo estadounidense Ben Shelton, 24 años y nº 4.
La lesión de muñeca resultó una tortura durante casi cinco meses, pero paradójicamente ha ayudado a que Carlos Alcaraz esté firmando su mejor clausura de campaña. Venció a Shelton por 7-6 (5) y 7-5, en 1h.57'. Con la mente y las piernas frescas como nunca, con mayor ambición y hambre, está destrozando la barrera del 'indoor' y pista rápida. Son nueve victorias seguidas en un terreno en el que muchos rivales, como Shelton o Taylor Fritz, a quien remontó dos puntos de 'match' en cuartos, son más peligrosos.
Una combinación de elementos a la que está acostumbrándose Carlos Alcaraz gracias a una calidad excelsa. Después de triunfar en el ATP 500 de Viena, la eclosión en el Masters 1000 ATP de París, sucediendo en el palmarés a Jannik Sinner.