Aunque en tiempos pasados las personas que cambiaban de trabajo de forma habitual eran miradas con recelo, un nuevo estudio ha descubierto algo totalmente distinto. Según esta investigación, los empleados que cambian de trabajo de manera habitual tienen «una habilidad oculta». En tiempos pasados era bastante habitual que, en un proceso de selección, se valorará de manera negativa a las personas que tuvieran muchos cambios de trabajo en un breve periodo de tiempo. El punto de vista sobre ello era que se trataba de personas en las que se podía confiar poco en cuanto a mantenerse en la empresa durante un largo periodo de tiempo.
No obstante, un estudio del que habla The Wall Street Journal indica todo lo contrario y abre una nueva vía para analizar a este tipo de candidatos. Un estudio entre 8.700 personas El estudio que ha llevado a cabo la Escuela de Gestión y Relaciones Laborales de la Universidad de Rutgers y la de Cornell, con el trabajo del profesor Scott Bentley al frente, ha analizado 8.700 perfiles. Son personas que encajan en un tipo de perfil específico: el de gestores de fondos de cobertura. Este tipo de perfil ha ayudado a poner a prueba la teoría y confirmar que es cierta y que, aunque no se hubiera planteado antes, quienes cambian de trabajo habitualmente tienen una ventaja extra.
Se trata de su capacidad para adaptarse con facilidad. En el estudio se dice que se analizó la cantidad de dinero que ganaba cada uno de los 8.700 profesionales que participaron en el análisis. Lo que pudieron ver es que, aquellos que tenían un historial con más cambios de trabajo, mostraban una adaptación mucho más rápida que la de los demás. Y eso es algo que repercute directamente tanto en la productividad como en la eficacia en el puesto de trabajo.
Según el estudio, un profesional que había entrado a trabajar sin tener una larga serie de cambios de trabajo en su historial, necesitaba alrededor de cinco meses para adaptarse al nuevo puesto. En contraposición a esto, aquellos profesionales con una larga serie de cambios de trabajo, se adaptaban en una media de tiempo de solo dos meses. Más rapidez y eficacia Según el estudio, lo que también han deducido de los análisis es que los profesionales que tienen más cambios en su currículo comienzan a ser productivos con más velocidad. A diferencia de ellos, quienes cuentan con menos capacidad de adaptación sufren bajones de rendimiento al principio de sus nuevos trabajos.
Eso reduce su margen de efectividad y provoca un retraso en lo relacionado con alcanzar una mayor productividad. En el estudio reconocen que estos profesionales «han aprendido a adaptarse mucho mejor» y también dicen que los han pasado por alto «debido a nuestros prejuicios contra ellos». Según los expertos, hay tres motivos por los que se tiende a cambiar de trabajo con frecuencia: - Conseguir un sueldo superior - Desarrollar nuevas habilidades - Conseguir un cargo superior en una empresa que esté dispuesta a dárselo - Escapar de dificultades recientes y empezar desde cero en un nuevo puesto Todo ello forma parte del concepto lily padding y de una serie de prácticas que no son tan extrañas para muchas personas. En especial, se cree que estos cambios de trabajo podrían ser más comunes a medida que se ensalzan los beneficios de un currículum en el que estén visibles.
Quienes temían en el pasado que fueran un lastre, ahora podrían alegrarse por tener una carrera tan variada y flexible. Esto sería aplicable a cualquier tipo de perfil y también influiría en quienes desean cambiar de puesto para conseguir unas condiciones de trabajo más beneficiosas. Una mujer llamada Tarryn Lambert cuenta que, aunque hoy día ocupa el cargo de directora de producto en una empresa de tecnología, en sus inicios cambió de trabajo frecuentemente. La media se encontraba en alrededor de un año, pero explica que uno de los puestos lo dejó en solo cuatro meses.
Según explica, el motivo de los cambios tan frecuentes era encontrarse con nuevas oportunidades o tipos de habilidad en los que le apetecía centrarse en ese momento. Sobre eso, ahora cree que le ha beneficiado porque «soy muy proactiva y puedo integrarme rápidamente.