España se une a Alemania y otros países: quieren evitar que los impuestos a las petroleras los acaben pagando los ciudadanos

España se une a Alemania y otros países: quieren evitar que los impuestos a las petroleras los acaben pagando los ciudadanos

Coches Eléctricos España se une a Alemania y otros países: quieren evitar que los impuestos a las petroleras los acaben pagando los ciudadanos Seis países reclaman un debate europeo sobre un impuesto común después de que la subida de los combustibles haya disparado los márgenes del sector energético. España quiere llevar el debate al próximo Ecofin durante la actual crisis energética. Rubén Leal 25/08/2026 11:30 Actualizado a 25/08/2026 12:22 Añadir Híbridos y Eléctricos como fuente preferida de Google de forma gratuita. Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora La subida del petróleo y los combustibles provocada por la guerra de Irán puede terminar teniendo una consecuencia similar a la crisis energética de 2022: que Europa vuelva a imponer un gravamen extraordinario a las compañías energéticas. España, Alemania, Austria, Italia, Portugal y Polonia han pedido formalmente abrir este debate entre los 27 países de la Unión Europea. Los seis gobiernos quieren que la cuestión se incluya en la reunión informal del Ecofin de los días 18 y 19 de septiembre en Dublín, ante unos precios energéticos que siguen presionando las cuentas de empresas y familias. La petición parte de una preocupación concreta.

Según la carta remitida a la Presidencia irlandesa del Consejo de la UE, las compañías petroleras estarían registrando una rentabilidad y unos márgenes sobre los productos refinados que superan incluso el propio incremento del precio del crudo. Son los conductores quienes acaban pagando las consecuencias. Europa ya recurrió a una medida similar en 2022 No sería la primera vez que Bruselas adopta una iniciativa de este tipo. Después de la invasión rusa de Ucrania y de la fuerte subida de los precios energéticos, la Unión Europea aprobó en 2022 una contribución temporal de solidaridad del 33% sobre determinados beneficios extraordinarios obtenidos por empresas del sector de los combustibles fósiles.

Ahora los países firmantes plantean recuperar una fórmula europea, aunque con algunos cambios. Su propuesta pasa por estudiar de manera más específica cómo incluir también los beneficios obtenidos en el extranjero por las grandes petroleras multinacionales, intentando evitar que una parte importante de esas ganancias quede fuera del alcance del mecanismo. España y el resto de países consideran además que las medidas adoptadas individualmente por los Estados no han conseguido reducir o estabilizar de forma duradera los precios que pagan ciudadanos y empresas. Carlos Cuerpo Caballero, Ministro de Economía, Comercio y Empresa en España.

Seis países quieren evitar respuestas diferentes dentro de Europa La petición busca por ello un mecanismo común para toda la Unión Europea. Los ministros defienden que una respuesta coordinada permitiría proteger mejor el mercado único y evitar grandes diferencias entre países, aunque teniendo en cuenta las particularidades nacionales y respetando el principio de subsidiariedad. El objetivo no es únicamente recaudar más. Los seis gobiernos relacionan directamente la propuesta con el creciente descontento social provocado por el encarecimiento del coste de vida, en un momento en el que gasolina, gasóleo y otros productos derivados del petróleo están trasladando a los consumidores las tensiones internacionales.

Bruselas investiga también los márgenes de las refinerías Antes de tomar una decisión, España y sus socios quieren conocer qué está ocurriendo exactamente dentro de la cadena petrolera. Por los márgenes de las petroleras, hay algo que no cuadra. Por eso han solicitado que se publiquen “lo antes posible” los resultados de la investigación europea sobre los márgenes de las refinerías, con el objetivo de determinar si algunas empresas están obteniendo beneficios extraordinarios aprovechando el actual contexto energético. La cuestión llegará ahora a la Presidencia irlandesa, que deberá decidir si incorpora formalmente el asunto a la agenda del próximo Ecofin.

Todavía no existe, por tanto, un nuevo impuesto europeo aprobado ni una cifra concreta sobre su posible alcance. Lo que sí empieza a tomar forma es una alianza de seis países que considera insuficiente actuar de manera aislada. Si el debate prospera, Europa podría volver a una fórmula utilizada durante la anterior gran crisis energética: pedir a las petroleras que compartan una parte de los beneficios extraordinarios obtenidos precisamente cuando el consumidor está pagando más por llenar el depósito. Temas Coches Eléctricos