Durante mucho tiempo tuvimos una alternativa a las Smart TV para huir de publicidad o de un sistema operativo que espiara nuestros hábitos: comprar un monitor en lugar de una tele. Sin embargo, esa frontera empieza a difuminarse. Los monitores inteligentes de fabricantes como LG y Samsung ya incorporan conexión a Internet, aplicaciones, cuentas de usuario y sistemas operativos parecidos a los de sus televisores. La gota que colmó el vaso llegó este verano cuando algunos monitores LG convencionales iniciaban en Windows la instalación de una aplicación que terminó mostrando publicidad de McAfee.
Esto no implicaba que esos monitores estuvieran rastreando o espiando al usuario, pero sí que la pantalla que antes se limitaba a recibir una señal HDMI o DisplayPort está empezando a copiar las malas prácticas del modelo de negocio y las funciones de una Smart TV. Un monitor LG podía acabar colocando anuncios de McAfee en tu ordenador Lo más polémico de todo es que no era necesario un monitor inteligente para todo esto. Al conectar determinados modelos de LG a un ordenador con Windows, el sistema podía instalar automáticamente LG Monitor App Installer mediante Windows Update. La aplicación busca ofrecer programas compatibles con el monitor, pero terminó mostrando ventanas emergentes con una prueba gratuita de McAfee y recomendaciones de aplicaciones de LG.
El problema acabó llegando hasta Microsoft. En declaraciones de Pavan Davuluri, responsable de Windows y Devices, confirmó que Microsoft se había puesto en contacto con LG y que el fabricante había aceptado desactivar la publicidad emergente de McAfee. Esto resolvió temporalmente el problema, pero sembró la duda sobre el futuro de los monitores. Mucha gente se está preguntando si los periféricos que conectamos al ordenador van a iniciar la instalación de software en el propio equipo, y si aprovecharán para mostrar publicidad.
En el caso de LG, hay que dejar claro que el aviso de privacidad específico enlazado actualmente desde LG Monitor App Installer confirma que la aplicación y las herramientas distribuidas mediante ella no recopilan, utilizan, almacenan ni comparten información personal. LG también negó la mayor en su momento. Sin embargo, el mostrar publicidad de McAfee es un claro precedente de publicidad no deseada ni autorizada por parte del usuario. El verdadero cambio está en los monitores que funcionan como una televisión Los monitores inteligentes, sin embargo, cambian radicalmente el panorama.
Un monitor tradicional simplemente recibe la imagen del ordenador. Un monitor inteligente puede conectarse directamente al Internet, ejecutar aplicaciones, abrir Netflix o YouTube, gestionar perfiles y funcionar sin un PC conectado. Sin ir más lejos, algunos modelos de LG como los MyView Smart Monitor cuentan con webOS, el mismo sistema que sus Smart TV. Incluso hemos visto que algunos necesitan una cuenta LG y aceptar términos y condiciones para acceder a determinadas funciones inteligentes conectadas.
En el caso de Samsung, la familia Smart Monitor utiliza Tizen y combina las funciones de monitor de ordenador con las de una Smart TV. En ambos casos entran más cosas en la ecuación de un monitor tradicional: ya no son periféricos que simplemente muestren la imagen del pc. El ACR puede saber qué estás viendo Una de las tecnologías más controvertidas de las Smart TV es el Automatic Content Recognition o ACR. A grandes rasgos, el sistema genera firmas que permiten obtener datos sobre lo que estamos viendo.
Entre la información que puede recopilar encontramos el historial de visualización, el tiempo dedicado al contenido, identificadores del televisor y la dirección IP. Algunos medios apuntan a que los monitores inteligentes de LG y Samsung utilizan plataformas derivadas de los sistemas de sus televisores y señala pruebas de capacidades de seguimiento, aunque por el momento no está confirmado que sea ACR. Puedes evitar buena parte del problema comprando una pantalla que no necesite Internet Pese a todo lo anterior, todavía tenemos opciones de librarnos de publicidad y seguimiento. Basta con comprar un monitor convencional sin sistema operativo inteligente.
Es mucho mejor invertir en buenas prestaciones de imagen (e incluso sonido) que en un monitor inteligente. Tampoco hay necesidad de conectar un Smart Monitor a Internet si únicamente se va a utilizar mediante HDMI o USB-C, siempre que el modelo permita las funciones básicas sin conexión.