Desde esta perspectiva, estas concentraciones adquieren también una dimensión que trasciende las fronteras iraníes. Para ellos, la cohesión nacional no implica la ausencia de diferencias. El debate y las distintas posiciones forman parte de cualquier sociedad. La cuestión, dicen, es mantener aquellos puntos que consideran fundamentales para el país.
Seis meses después, estas plazas continúan siendo un punto de encuentro para miles de iraníes. Sus participantes reivindican la unidad como una de las principales fortalezas para afrontar los momentos más difíciles. msr/tqi