Más de 80 millones de personas permanecen bajo alertas o avisos por calor extremo en Estados Unidos, mientras una intensa ola de calor mantiene temperaturas peligrosas en amplias zonas del sur y suroeste del país. El Servicio Meteorológico Nacional (NWS) advierte que las altas temperaturas persistirán en regiones de las Grandes Llanuras del Sur y el valle inferior del Mississippi, mientras el calor se intensificará en el suroeste durante los próximos días. El organismo prevé máximas superiores a los 100 °F y condiciones especialmente severas en áreas desérticas de Arizona y Nuevo México. Texas también enfrenta temperaturas elevadas.
El NWS reportó índices de calor de hasta 106-112 °F en sectores del centro y sureste del estado, acompañados de humedad que incrementa el riesgo de enfermedades relacionadas con el calor. Florida tampoco escapa a las condiciones extremas. Durante los últimos días, el NWS emitió advertencias por calor extremo y avisos de calor en distintas zonas del estado, con índices que alcanzaron hasta 110 °F. Uno de los principales riesgos está en las noches, debido a que las temperaturas permanecen elevadas y dificultan la recuperación del organismo después de jornadas de intenso calor.
Esta combinación aumenta la posibilidad de agotamiento, deshidratación y golpes de calor. Los meteorólogos también relacionan el aumento de la intensidad y duración de estos episodios con el cambio climático. El calentamiento provocado por las emisiones de gases de efecto invernadero favorece condiciones más propicias para que las olas de calor sean frecuentes y severas. Ante este panorama, las autoridades recomiendan mantenerse hidratado, evitar la exposición directa al sol, permanecer en lugares frescos o climatizados y limitar las actividades físicas durante las horas de mayor temperatura.
También aconsejan prestar atención a familiares, vecinos y personas vulnerables.