Apple mantendría en pie su plan de lanzar antes de que acabe 2026 su primera pantalla inteligente para el hogar, un dispositivo pensado para reconocer a cada miembro de la familia y mostrarte contenido adaptado a tus gustos. El proyecto formaría parte de una ofensiva más amplia en domótica que incluiría también un nuevo Apple TV y un HomePod mini renovado. Y es que el calendario de este centro de control para el hogar ha cambiado varias veces en los últimos dos años. Apple pensaba lanzarlo en la primavera de 2025, después lo aplazó a la primavera de 2026 y finalmente lo movió a septiembre de ese mismo año porque Siri, con las nuevas funciones de inteligencia artificial, no estaba lista para asumir las tareas que se le habían encomendado.
Según lo que ha trascendido en las últimas semanas, la compañía seguiría dentro de ese calendario revisado, por lo que todo apunta a tenerlo listo antes de que termine el año. Reconocimiento facial y perfiles de usuario en macOS Tahoe 26.7 La función que más llama la atención de este hub doméstico es el reconocimiento facial. La pantalla usaría su cámara frontal junto a un sistema de sensibilidad ambiental para identificar quién está delante y adaptar así la información que muestra en cada momento. No se trata de un rumor aislado: hace pocos días apareció código relacionado en macOS Tahoe 26.7 que confirma que el dispositivo admitirá varios perfiles de usuario de forma nativa.
Esa gestión de perfiles cambiaría la forma de usar un aparato que, si compartís varias personas en casa, tendríais siempre a la vista en el salón. Cuando alguien se acerque, la pantalla podría cargar contenido personalizado, como recordatorios o accesos rápidos a HomeKit, aunque Apple no ha detallado todavía qué aplicaciones o datos concretos mostrará cada perfil. Es un principio parecido al que ya funciona en el iPhone o el iPad con las cuentas personales, aplicado ahora por primera vez a un dispositivo fijo pensado para todo el hogar. Un panel de siete pulgadas que rondaría los 350 dólares En cuanto al diseño, todo apunta a una pantalla cuadrada de siete pulgadas con la cámara integrada en el propio marco frontal.
El sistema que lo moverá estaría más cerca de tvOS que de iOS, con una pantalla de inicio que incluiría widgets de acceso rápido, aunque de momento no se ha confirmado si mostrarán el tiempo, las notificaciones o el control de los accesorios conectados, opciones que resultarían lógicas para un dispositivo de este tipo. El precio estimado rondaría los 350 dólares, una cifra que lo situaría en la gama de las pantallas domésticas con cámara y asistente integrado. Este hub llegaría acompañado, dentro del mismo empuje hacia el hogar conectado, de un nuevo Apple TV y de una versión actualizada del HomePod mini, ambos preparados por la misma división de producto. Apple ya estaría reorganizando secciones de sus tiendas físicas para hacer sitio a esta nueva generación de productos, lo que apuntaría a espacios o mesas dedicados a domótica, aunque la compañía no ha confirmado el formato exacto de esa reorganización.
Años de retrasos antes de llegar a las tiendas Este hub para el hogar lleva circulando entre analistas y filtradores del ecosistema Apple desde hace varios años, y los sucesivos retrasos han sido parte habitual de su desarrollo. La combinación de hardware dedicado y una Siri renovada explicaría buena parte de la demora: la compañía habría preferido esperar a que la parte de inteligencia artificial estuviera lista antes de sacar el dispositivo al mercado, evitando repetir las críticas que recibió con anteriores actualizaciones del asistente. Si el calendario se mantiene esta vez y ya usas Apple TV, HomeKit o varios altavoces HomePod en casa, tendrías antes de que acabe el año un nuevo centro desde el que gestionar el hogar con una pantalla compartida y perfiles individuales por usuario. Queda por confirmar si el lanzamiento llega finalmente en septiembre, tal y como se apunta ahora, o si Apple decide moverlo de nuevo en su calendario, algo que ya ha ocurrido dos veces con este mismo proyecto.