Graves inundaciones en Nepal causaron la muerte de al menos 95 personas el miércoles, mientras que los medios estatales chinos informaron de “un elevado número de víctimas” por un corrimiento de lodo en un importante nudo comercial de Tíbet, en el lado chino de la frontera común. Nepal ha confirmado que dos españoles figuran entre los 341 extranjeros desaparecidos tras la riada. Las imágenes difundidas por la Policía de Nepal mostraban el agua avanzando por un río desbordado y arrasando las casas a su paso, mientras que fotografías de la agencia AFP mostraban la última planta de una vivienda sobresaliendo del barro. “Hasta ahora se han encontrado 95 cadáveres. Las operaciones de rescate siguen en marcha”, declaró a AFP el portavoz de la Policía de Nepal, Abi Narayan Kafle.
Vídeos compartidos por la Policía nepalí y otros usuarios en redes sociales mostraban torrentes de agua fangosa atravesando los valles de montaña en el distrito himalayo fronterizo con China. “Vi cómo la riada se llevaba ocho o nueve camiones, además de casas y personas”, contó a AFP en el distrito de Nuwakot Suman Chalise, un profesor de 34 años. “Fue absolutamente desgarrador. No había visto una devastación así antes”. El portavoz policial había señalado antes que las autoridades desconocían aún el alcance de los daños, pero añadió que habían “avisado a las personas que se encuentran cerca de la orilla del río para que se trasladen”. El Ejército de Nepal indicó que había desplegado helicópteros y personal de respuesta a desastres en la zona afectada.
La Autoridad de Electricidad de Nepal señaló que se habían dañado unos 430 megavatios de capacidad de producción, incluida la procedente de centrales hidroeléctricas y plantas solares. “El desastre ha dañado las instalaciones de producción, transmisión y distribución de la Autoridad, lo que ha provocado cortes en el suministro eléctrico”, añadió. Sarthak Shrestha, analista de teledetección e información geográfica en el Centro Internacional para el Desarrollo Integrado de las Montañas (ICIMOD), con sede en Katmandú, explicó que una evaluación preliminar no había detectado “anomalías” en el lado chino de la frontera. “Creemos que se produjo una avalancha de roca y hielo en Nepal, que bloqueó el río Lhende y desencadenó la riada en cascada”, indicó.