Aparcar puede salirte caro en algunas poblaciones: la multa puede llegar hasta los 500 € por dejar el coche incumpliendo el Reglamento

Aparcar puede salirte caro en algunas poblaciones: la multa puede llegar hasta los 500 € por dejar el coche incumpliendo el Reglamento

Coches Eléctricos Aparcar puede salirte caro en algunas poblaciones: la multa puede llegar hasta los 500 € por dejar el coche incumpliendo el Reglamento Aparcar en sentido contrario a la marcha está prohibido en calles de doble sentido y puede acabar en multa de 100 euros o 500 euros y 6 puntos. No todos los aparcamientos son legales. Híbridos y Eléctricos 27/08/2026 17:00 Actualizado a 27/08/2026 17:00 Añadir Híbridos y Eléctricos como fuente preferida de Google de forma gratuita. Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora Encontrar un hueco para aparcar en una ciudad es algo cada vez más complicado: la falta de plazas, el aumento del número de vehículos y las prisas llevan a algunos conductores a estacionar de una manera que, aunque pueda parecer una cuestión menor, incumple las normas de circulación y puede acabar derivando en una multa. Una de las situaciones más comunes y que más dudas genera es dejar el coche aparcado en sentido contrario a la marcha. A este respecto, el Reglamento General de Circulación establece cómo deben realizarse las paradas y estacionamientos, concretamente en el artículo 90, donde se describe cuál es la manera correcta de estacionar. Aparcar mal se puede sancionar por dos motivos.

El reglamento es claro al respecto Según la normativa, en las vías urbanas los vehículos deben situarse lo más cerca posible del borde derecho de la calzada. La excepción se encuentra en las calles de sentido único, donde también está permitido estacionar en el lado izquierdo. Esto significa que, en una vía de doble sentido, dejar el coche en el lado izquierdo, orientado en dirección contraria a la circulación de ese carril, supone incumplir la normativa. La cuestión no es meramente estética: la posición del vehículo puede obligar a realizar maniobras adicionales para incorporarse a la circulación y aumentar el riesgo para otros usuarios de la vía.

La normativa contempla diferentes consecuencias económicas en función de las circunstancias en las que se produzca la infracción. En el supuesto de un aparcamiento incorrecto que sea considerado una infracción leve, la sanción puede alcanzar los 100 euros, con la posibilidad de beneficiarse de la reducción por pronto pago cuando se cumplan las condiciones establecidas. Sin embargo, la situación puede adquirir mayor gravedad si durante la maniobra se invade el sentido contrario o se genera un riesgo u obstáculo para el resto de usuarios. Aquí aparece uno de los principales motivos de confusión entre los conductores, porque la legislación española diferencia entre estacionar incorrectamente y circular en sentido contrario.

Esta última conducta está considerada una infracción muy grave por la normativa de tráfico, lo que significa que la sanción puede alcanzar los 500 euros y, en determinados supuestos, estar acompañada además de la pérdida de hasta 6 puntos del permiso de conducir. La diferencia es especialmente relevante porque no es lo mismo encontrar un coche estacionado incorrectamente que observar una maniobra en la que el conductor invade el sentido contrario de circulación. Aunque para llegar a lo primero lógicamente hay que pasar por lo segundo, si un agente ve justo al conductor realizando la maniobra es más probable que establezca la sanción más alta. Una sanción que puede tener agravantes Aunque la situación en sí es sancionable, también existen otras situaciones relacionadas con el aparcamiento que pueden elevar la gravedad de la infracción.

Dejar el vehículo de manera que obstaculice gravemente la circulación, bloquear un acceso o salida de un inmueble, impedir el paso por un vado correctamente señalizado, dificultar el tránsito por determinados espacios reservados o estacionar dejando un espacio insuficiente para que puedan pasar otros vehículos son algunos de los supuestos contemplados por la normativa. Además, los conductores deben tener en cuenta que las normas generales de circulación conviven con las ordenanzas municipales. Los ayuntamientos pueden establecer reglas específicas sobre estacionamiento, zonas reguladas, horarios, tiempos máximos y determinadas condiciones para aparcar en sus calles. Por ello, una conducta que ya puede ser sancionable por la normativa general puede encontrarse también con restricciones adicionales dependiendo de la localidad.

A pesar de todo estos posibles extras, la normativa base ya es clara: no hay que aparcar en sentido contrario porque, aunque en general los agentes hacen la vista gorda, es posible multar no solo por la práctica en sí, si no incluso por haber tenido que circular en sentido contrario, algo que puede suponer incluso la pérdida de puntos. Temas Coches Eléctricos