EE.UU. investiga a firma de Singapur por presunto contrabando de chips Nvidia

EE.UU. investiga a firma de Singapur por presunto contrabando de chips Nvidia

Bloomberg — El gobierno de Estados Unidos está investigando a la empresa Apex Logistics, con sede en Singapur, por su presunta implicación en el contrabando de chips de inteligencia artificial de Nvidia Corp. (NVDA) hacia China, según han afirmado fuentes familiarizadas con el asunto, en lo que podría suponer la primera acción judicial contra una empresa de transporte por su supuesta participación en el comercio ilegal de semiconductores. Las autoridades están investigando si Apex, una filial del gigante del transporte marítimo Kuehne+Nagel, podría haber transportado sistemas de inteligencia artificial fabricados por Super Micro Computer Inc. (SMCI) infringiendo las restricciones de exportación de EE.UU., según estas fuentes, que solicitaron el anonimato para hablar sobre un asunto jurídico en curso. Los chips de Nvidia constituyen el estándar industrial para el entrenamiento y la ejecución de modelos de IA, y empresas como Super Micro los integran en servidores que se instalan en centros de datos. Washington restringió las ventas de este tipo de hardware a China en 2022 debido a la preocupación de que los chips avanzados de IA pudieran beneficiar a los esfuerzos militares de Pekín.

Sin embargo, las normas no han impedido por completo que las empresas de ese país adquieran los codiciados componentes. La normativa ha dado lugar a un sofisticado mercado negro que, según alega el gobierno de EE.UU. en diversos procesos judiciales, ha permitido que lleguen chips de Nvidia por valor de miles de millones de dólares a la segunda economía más grande del mundo. Los gobiernos asiáticos también han comenzado a investigar este mercado negro, incluso en Singapur, sede de Apex, que ha declarado que no tolerará a quienes utilicen la ciudad-estado para eludir los controles de exportación de otros países. Los representantes de la policía local no respondieron a las solicitudes de comentarios.

La investigación sobre Apex pone de relieve la amplitud de la cadena de suministro que, según Washington, podría estar implicada en la realización de estas operaciones ilícitas, en las que a menudo los chips de Nvidia atraviesan varios países en su camino hacia China. Asimismo, envía una advertencia a las empresas de transporte de mercancías de que también ellas pueden ser consideradas responsables de los envíos que incumplan la normativa estadounidense. Las acciones de Kuehne+Nagel cayeron hasta un 4,2% en Europa, lo que supone la mayor caída intradía en más de tres meses y un rendimiento inferior al del mercado en general. Apex es consciente de la “preocupación e interés de Washington por un pequeño número de envíos que Apex gestionó en 2024 y que podrían haber incluido materiales y equipos que, en última instancia, fueron reenviados a destinos prohibidos”, afirmó la empresa en un comunicado.

Ver más: Amazon comprará dos millones de chips de Nvidia para sus centros de datos La empresa está cooperando plenamente con la investigación estadounidense y está “comprometida con el pleno cumplimiento” de toda la normativa pertinente, según el comunicado. La matriz suiza de Apex confirmó que su filial está cooperando con la investigación de Washington, al tiempo que añadió que la propia Kuehne+Nagel “no ha sido contactada por las autoridades”. No está claro cuántos chips de Nvidia sospecha el gobierno de EE.UU. que Apex podría haber ayudado a desviar hacia China, y la Oficina de Industria y Seguridad del Departamento de Comercio, que encabeza la investigación, no respondió a una solicitud de comentarios. Esta cifra es importante para comprender lo que está en juego en materia de seguridad nacional: 100 servidores, por ejemplo, apenas ocuparían un rincón de un centro de datos, mientras que varios miles podrían reforzar de manera significativa los recursos de China en un ámbito fundamental de la competencia en inteligencia artificial.

Super Micro se ha negado a hacer comentarios sobre los supuestos envíos de su hardware por parte de Apex Logistics. Super Micro, con sede en San José (California), no mantiene una relación comercial directa con Apex, según afirmaron personas familiarizadas con el asunto. Más bien, Apex se encarga de los envíos en nombre de los clientes que compran servidores, y no de los propios fabricantes de servidores, señaló una de esas personas. Dicha persona añadió que Apex ha introducido procedimientos de cumplimiento normativo reforzados desde que se inició la investigación estadounidense durante la administración del presidente Joe Biden.

Un portavoz de Nvidia afirmó que “vendemos nuestros productos a socios de reconocido prestigio”, los cuales “colaboran con nosotros para garantizar que todas las ventas cumplan con las normas de control de exportaciones de EE.UU. Nuestra diligencia debida ha ayudado a identificar presuntos intentos de eludir los controles de exportación de EE.UU., lo que ha dado lugar a procesos judiciales federales”. Sin embargo, durante un tiempo, el director ejecutivo, Jensen Huang, había insistido en que el problema no existía. “No hay pruebas de ningún desvío de chips de IA”, afirmó en mayo de 2025. “El sistema Grace Blackwell pesa casi dos toneladas, por lo que no se lo va a poder meter en el bolsillo ni en la mochila a corto plazo”. La página web de Apex dedicada a la gestión de pedidos de envío de hardware informático indica que la empresa es “capaz de transportar carga de gran tamaño, garantizando la protección contra los golpes”.

Fundada en 2001, Apex opera en diversos sectores, entre los que se incluyen el comercio minorista, los productos químicos y los productos aeroespaciales. En los últimos años, la empresa se ha “transformado de una empresa de logística con sede en China a un transportista global”, según declaró Apex en un comunicado de prensa de 2025. El gobierno de EE.UU. comenzó a investigar a Apex mientras se producía esa evolución, según afirmaron personas familiarizadas con la investigación. Las rutas de contrabando que Estados Unidos sospecha que Apex pudo haber facilitado consistían en el traslado de servidores equipados con tecnología de Nvidia desde Taiwán a Estados Unidos, para luego dirigirse a un destino asiático fuera de China antes de su entrega en Hong Kong, según indicaron las personas familiarizadas con la investigación estadounidense.

Una vez en Hong Kong, el hardware se transportaba por carretera hasta China continental. La investigación de Washington se centra en una etapa de ese trayecto: las exportaciones desde EE.UU. al sudeste asiático. Una persona familiarizada con la respuesta de Apex a la investigación confirmó que el gobierno de EE.UU. se puso en contacto por primera vez con la empresa para expresarle sus inquietudes a finales de 2024, y de nuevo a principios de 2025. Dicha persona señaló que Washington se ha centrado en un conjunto específico de envíos que tuvieron lugar a lo largo de 2024, cada uno de los cuales fue etiquetado por dos antiguos empleados de Apex con un código de envío utilizado para indicar que el hardware no está sujeto a los controles de exportación de EE.UU.

Esas dos personas abandonaron Apex poco después de que la empresa tuviera conocimiento de la investigación de la BIS, según la fuente. Apex no se pronunció sobre estas bajas en su comunicado oficial. La BIS está investigando un total de 47 envíos de Apex, según la misma fuente. No está claro cuántos sistemas de Nvidia había en cada envío.

En otros muchos casos de contrabando de chips, la fiscalía ha identificado envíos individuales que oscilaban entre los 50 y los 60 servidores cada uno. Apex se negó a comentar sobre el número total de sistemas de servidores de Nvidia en esos 47 envíos. Apex carece de una visión completa del número de servidores sujetos a restricciones que pudieron haber estado en los envíos cuyo transporte organizó, según la persona familiarizada con la respuesta de la empresa, ya que se basó en los códigos de envío y las designaciones asignadas por los clientes y los dos empleados que abandonaron la empresa. La documentación falsa es una táctica habitual en las redes de contrabando de chips; en otros casos, los acusados habrían etiquetado hardware restringido de Nvidia como otros productos electrónicos, incluyendo etiquetas genéricas de “servidores informáticos” no restringidos.

No está claro si la investigación sobre Apex está relacionada con otras investigaciones de la BIS, algunas de las cuales han dado lugar a autos de acusación relacionados con el contrabando de hardware de Super Micro en el último año. Ni Nvidia ni Super Micro han sido acusadas de irregularidades en el marco de esos casos penales. Con la colaboración de Jake Rudnitsky. Lea más en Bloomberg.com